• Miércoles, 28 de Junio de 2017

De allá para antes

Cumplimos ahora los cuarenta años de las elecciones democráticas

Cumplimos ahora los cuarenta años de las elecciones democráticas donde el pueblo español se declaró estado de derecho con ejercicio de libertades. Comentaristas, tertulianos y políticos profesionales rivalizan por contar aquel arranque y el cambio recorrido hasta ya. Yo, quizás por exteriorizar los demonios que nos consumen, me siento exorcizado para volver al antes del allá y recordar a un tal general Franco y su pretensión de dejar todo bien atado, porque no se nos podía dejar solos, aun cuando algunos frívolamente lo identifiquen con nazistas y fascistas.
De todo hubo es cierto bajo la tutela de Hitler y Mussolini para sacarnos del marasmo de la guerra incivil y llevarnos al desfile de la victoria tras derrotar al Ejército Rojo. Un sistema de gobierno duro, vigilante y represivo con “brigada social” sobre la criminal. También seguridad en las calles a fuera de cementerios, campos de concentración, penales y comisarías. Prensa con censura férrea y el nacional catolicismo imponiendo santa misiones, perdones públicos y rosarios.
Democracia orgánica con procuradores y concejales designados a dedo. Partido único. Sindicatos verticales. Mientras penurias, terrores y cartillas de racionamiento. Pero los ciudadanos creyeron en ellos mismos y aceptaron su unidad de destino. Se aprobaron leyes fundamentales, especialmente la de propiedad horizontal que sería una magnífica plataforma para acceder a la vivienda familiar. Se inauguraron pantanos, nacieron paraísos en desiertos y estepas. La Magistratura de Trabajo firmó sus mejores sentencias gratuitas para el obrero. Se multiplicaron las pensiones. Los seat seiscientos invadieron nuestras carreteras. Se firmaron los pactos con EEUU. Se abrieron fronteras y el espíritu de revancha de los vencidos quedró en vitriolo acumulado. Al tiempo aquel enano pequeñito con vocecita quebradiza supo mantenerse consolidando una potente “clase media”.