• Sábado, 10 de Diciembre de 2016

Estamos extasiados, que diría más de uno, con esto del convenio con el Ministerio de Defensa. Dadas las circunstancias y las declaraciones contradictorias que a todo el mundo –quiero decir a los políticos en el gobierno local– se le pasan por la cabeza, va a ser que ni Sánchez Aguilera ni nada.

Estamos extasiados, que diría más de uno, con esto del convenio con el Ministerio de Defensa. Dadas las circunstancias y las declaraciones contradictorias que a todo el mundo –quiero decir a los políticos en el gobierno local– se le pasan por la cabeza, va a ser que ni Sánchez Aguilera ni nada. Vamos, que allá muy lejos quedan aquellas en que se decía por activa y por pasiva que la cosa estaba en marcha, que todo estaba más que andado y que, salvo unos detalles, todo acabaría, aunque no se supiese cuándo. Lo de cuándo parece que se podrá aplicar a cualquier cosa que se cueza en el pastizal de la plaza de Armas, que parece que se ha convertido, con lo de las consultas populares, en reflejo de lo que piensan algunos, que no la mayoría. Otra cosa sería que el gobierno municipal ferrolano se atreviese, a estas alturas, a preguntar a los ferrolanos hasta qué punto están satisfechos con su labor. La “enquisa” sorprendería a más de uno, sobre todo a la hora de saber qué se ha hecho hasta ahora.