• Miércoles, 17 de Enero de 2018

La feliz vida de las langostas en Suiza

suiza es un país peculiar que en otros tiempos estuvo lleno de emigrantes. Venían de vacaciones en el verano a bordo de unos coches –casi haigas para lo que se estilaba por aquí– en cuya trasera se veían las letras “CH”, que había quien creía que eran la marca. Los suizos, en cambio, lo tenían claro, sabían que significaba Confederación Helvética; como tienen claro ahora que cocinar langostas vivas es un crimen, de ahí que hayan decidido que antes de echarlas en el agua hirviendo hay que aturdirlas. ¿Golpeándolas con la tapa de la olla, con una tableta de chocolate? No se sabe. ¿Al queso de la fondue también habrá que darle unas labazadas? FOTO: una langosta do país | aec