• Sábado, 27 de Mayo de 2017

Algunos catalanes llaman a las cosas por su nombre

MARISCAL, el hombre que aplanó a un perro y lo convirtió en mascota de las olimpiadas de Barcelona, es valenciano. Sin embargo, por eso de los Paisos Catalans, el mérito se lo llevaron los catalanes, que desde entonces pasan por ser unos maestros del diseño. Y con esto del independentismo han dado un paso más allá demostrando que también son capaces de manejar el lenguaje a su antojo. A un golpe de estado lo llaman “proces” y a la secesión “desconexión”. Sin embargo, cada vez son menos los que comulgan con estas ruedas de molino, incluso dentro de la propia Cataluña. Solo así se puede comprender la escena que se vivió ayer en Barcelona de varios miles de personas manifestándose en contra de las intenciones de los independentistas. Lo más grave era lo que denunciaban, que se sienten señalados por no participar de la locura secesionista que impera en una parte de la sociedad catalana.