Inacción (off-topic)

n día, al entrar en una panadería de la que lamento

n día, al entrar en una panadería de la que lamento no frecuentar más por la calidad de sus productos, me encontré al dueño con los brazos cruzados escuchando al cliente que me precedía. Dicho cliente se encontraba quejándose de la calidad del pan…que si se quedaba seco y duro, que si era muy caro… el panadero, sin inmutarse, dejó acabar a su asiduo e insatisfecho comprador, y sólo entonces le dijo “- que sepas que a mí me hacen cosquillas y no me río”. Muy inteligente, pensé.
Otra curiosa historia. Se cuenta que el embajador británico en Madrid, harto de la inacción del por entonces Jefe del Estado Francisco Franco, se dedicó a contar a todo el mundo que en la mesa del despacho del dictador había siempre dos carpetas: una titulada “problemas que el tiempo resolverá”, y otra con el enunciado “problemas resueltos con el tiempo”; llegando a asegurar que todas las mañanas su principal entretenimiento era la de pasar papeles de una a otra.
Reconozco que uno de mis defectos es la precipitación, aunque con el tiempo he intentado moderarme mucho al respecto. Soy hombre de acción, y si me hacen cosquillas me río. Creo que teniendo en cuenta que mi actividad profesional me roba unas once horas diarias, bastante  he hecho con aprovechar mi limitadísimo tiempo libre para hacer un montón de cosas. Al no considerarme un ser especial, pienso que mi esfuerzo carece de mérito. Aunque nacido en Madrid, por mis venas circula sangre galaica, y gallegos eran los dos personajes protagonistas de los anteriores párrafos que en tan poco se parecen a mí.
Y hablando de gallegos y de inacción, me viene a la cabeza nuestro presidente del gobierno, Mariano Rajoy Brey. Sus colaboradores alaban su “magistral manejo de los tiempos” y sus detractores le echan en cara que ante los problemas opte siempre por ponerse “de perfil”.
Yo no conozco a este hombre, pero lo que sí sé es que su inacción ante el anuncio de los independentistas de convocar un referéndum está poniendo nerviosos por igual tanto a ellos como a nosotros, entendiéndose por “nosotros” a los que creemos en una España unida y plural siempre formando parte de la Unión Europea.
Si Rajoy no fuera nuestro primer ministro andaríamos despreocupados por la cuestión, pues el Estado tiene medios de sobra para evitar el acto ilegal.
Aun así voy a ser ecuánime. Rajoy y su Gobierno dicen la verdad acerca de la voluntad de diálogo que desde siempre han mostrado con la Generalidad de Cataluña, y no es justo reprochar nada en este aspecto. Además, han puesto a disposición el Congreso para que el señor Puigdemont expusiera ante la soberanía nacional allí representada su propuesta, cosa a lo que el catalán se ha negado. ¿Por qué el Sr. Sánchez miente a la opinión pública al respecto? Las cosas de los políticos supongo, que piensan que los ciudadanos somos tontos. ¿Qué pasará el 1 de octubre? ¿Nada, sin hacer nada? ¿Algo sin hacer nada? Yo creo que, llegado el momento, algo habrá que hacer, ¿no?