
Las aguas siguen revueltas en la laguna de A Frouxeira. La solución adoptada por la Xunta de Galicia para reducir de manera controlada el nivel del agua continúa generando reacciones opuestas y en la jornada de hoy está convocada una nueva concentración de protesta vecinal. La actuación también es contestada por los ecologistas y ayer mismo Adega anunció que había presentado una denuncia ante la oficina Ramsar (un convenio internacional de protección de humedales) y la Comisión Europea.
La manifestación se celebrará a las 12.30 en la rotonda de A Frouxeira. Según explicó el portavoz de Converxencia Galega, Gonzalo Doce, en nombre de los convocantes, el objetivo de la protesta es denunciar lo que consideran “un delito ambiental sin precedentes”, en referencia a las obras de la Consellería de Medio Ambiente para abrir un canal de desagüe provisional.
Los manifestantes reclamarán que se paralicen unas obras que consideran “un despilfarro”, así como un “desastre” para el arenal. Doce subrayó que la actuación no responde a lo que demandaron en su día los vecinos, una simple apertura de la barrera de arena que separa el lago del mar.
Según indicó Doce, la acción cuenta con el apoyo de vecinos, miembros de asociaciones como Greenpeace y representantes de la oposición municipal, en calidad de usuarios de la playa. Además, se convocará a los asistentes para una nueva protesta a las cinco de la tarde. Añadió que CG y Unidos por Valdoviño piden la dimisión del alcalde “no haber sabido afrontar el problema”.
Por su parte, la asociación ecologista Adega, que siempre rechazó cualquier intervención sobre el humedal, informó ayer de que ha denunciado el caso ante la Comisión Europea y la Oficina Internacional de la Convención Ramsar. La entidad califica las obras para el vaciado controlado como un “atentado ecolóxico”, por lo que apela a las instancias internacionales para que exijan a la Xunta la paralización del “sangrado reiterado” de la laguna y el cumplimiento de sus obligaciones para con este espacio protegido, entre las que citan la puesta en marcha de un plan de conservación.
“Como pode entenderse que para solucionar un problema creado pola súa incompetencia, agora a Xunta volte meter as escavadoras neste espazo protexido?”, se preguntan desde Adega, acusando al gobierno gallego de “desentenderse durante dous anos da súa xestión”. Además, en sus denuncias reclaman que se consideren nulos los cambios aprobados por la administración española sobre los límites del espacio protegido del humedal, que creen respondieron a “intereses espurios” urbanísticos. Por último, sugieren que se evalúe la necesidad de incluir A Frouxeira en el Registro de Montreux, una lista de humedales en los que se han producido alteraciones sustanciales por obra humana.
Por su parte, la Sociedade Galega de Historia Natural, que en su momento recomendó la apertura por motivos ambientales, también mostró su “fonda preocupación” sobre las obras, por el uso de maquinaria pesada que están rebajando el lecho rocoso de la playa. “Unha transformación xeomorfolóxica deste tipo resulta incomprensible e inaceptable” para unas obras de urgencia, afirmó. Señaló también que se desconocen los posibles efectos del nuevo trazado del canal de desagüe, no pudiendo descartarse que “chegue a dificultar a entrada do mar na Frouxeira”, alterando su dinámica natural.

















