Deportes
Lunes
12 de Mayo de 2008
Nostalgia del OAR en A Malata
Manolo Aller penetra a canasta con la oposición de Pardo REDACCIÓN > FERROL
A Malata se convirtió en una máquina del tiempo para instalarse durante más de dos horas veinte años atrás. A los ferrolanos se les llena la boca cuando hablan del CB OAR y ayer, con motivo del homenaje a tres históricos de este club -Pablo Pérez, Rogelio Bermúdez y Manolo Aller-, más de dos mil aficionados al baloncesto revivieron emociones e ilusiones aletargadas.
Hacía mucho tiempo que Lavodrama no pisaba el parquet de A Malata, que el presi Juan Fernández no departía con sus jugadores o que el Joventut no visitaba el coliseo departamental. Todo ello fue posible en una mañana de homenajes, en la que Manel Blanco -el speaker de toda la vida- desempolvó el Arroz con chícharos, patacas novas para convertirla en una auténtica fiesta del baloncesto ferrolano, con tres protagonistas de lujo que en los prolegómenos del partido que enfrentó a los veteranos del OAR y del Joventut de Badalona recibieron el reconocimiento de instituciones -la Diputación de A Coruña, FIMO...-, del Club Baloncesto Galicia -organizador del evento-, de la propia Penya pero, sobre todo, de un sin fin de amigos y aficionados.
Nadie se quiso perder una ceremonia en la que a Pablo Pérez, Manolo Aller y Rogelio Bermúdez le fue impuesta la insignia de oro del club y en la que, además, se retiró oficialmente -desde hacía años ya no se utilizaba su dorsal- la camiseta de Manolo Aller. El legendario alero del OAR fue ovacionado en varias ocasiones por una grada unida repetidamente al grito de Ma-no-li-to, Ma-no-li-to.
De hecho, fue él el que, por pillería de Aldrey -firmó una asistencia de libro- y cierta deferencia de sus defensores, estrenó el marcador del cuadro ferrolano en un partido de veteranos en el que, por momentos, sólo las canas y alguna carrera renqueante, recordaban que buena parte de sus protagonistas superaban la cuarentena. El Joventut no escatimó esfuerzos en su visita a Ferrol, con algunos de sus jugadores más representativos -los hermanos Jofresa y Ferrer, el presidente Jordi Villacampa, Lorenzo Muro, Jordi Pardo y Matraco Margall- y Josep Lluis Cortés como técnico, acompañado en la tarea por Rafa Vecina. Los verdinegros, más rodados como equipo, se llevaron el triunfo (74-82) en un duelo en el que el resultado era lo de menos.
La única nota triste de la jornada la puso José Antonio Montero, el jugador del Joventut, íntimo amigo de Manolo aller, que ayer jugó en las filas del OAR y que se tuvo que retirar antes de tiempo con una rotura en el tendón de aquiles.
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