• Miércoles, 07 de Diciembre de 2016

Los gallegos ponen una nota de seis a la satisfacción con su vida, frente a la media estatal de siete

Los gallegos ponen un 6,1 de nota, de media, a la satisfacción con su vida en la actualidad (con información relativa a 2013). Así, dan un suspenso en este apartado un 15% de los encuestados, un 39,7% le asignan un aprobado o un bien, un 37% le adjudican un notable y únicamente un 8,3% lo valoran con un sobresaliente.

Los gallegos ponen una nota de seis a la satisfacción con su vida, frente a la media estatal de siete
Un 38% de los jubilados españoles vive con menos de 750 euros al mes	archivo ec
Un 38% de los jubilados españoles vive con menos de 750 euros al mes archivo ec

Los gallegos ponen un 6,1 de nota, de media, a la satisfacción con su vida en la actualidad (con información relativa a 2013). Así, dan un suspenso en este apartado un 15% de los encuestados, un 39,7% le asignan un aprobado o un bien, un 37% le adjudican un notable y únicamente un 8,3% lo valoran con un sobresaliente. En el conjunto estatal, la nota media es algo mayor, de 6,9, según los indicadores de calidad de vida que publicó ayer el Instituto Nacional de Estadística (INE).


La nota media en Galicia es de un 5,2 en cuanto a la situación económica del hogar, frente al 5,8 de valoración del conjunto del estado. En este epígrafe, un 32,2% de los gallegos no se sienten satisfechos, un 39,5% le dan un aprobado o un bien, un 24,9% responden con un notable y un 3,4%, solo, con el sobresaliente.


Mientras, la desigualdad en la distribución de los ingresos subió 0,5 puntos en 2015 en Galicia, hasta situarse en un 5,5, su nivel mas alto en los últimos ocho años tras dos ejercicios en ascenso, aunque, con todo, es inferior en 1,4 puntos a la media del conjunto estatal (6,9).


La comunidad gallega registró valores de 4,6 en 2008 y 2009, 5 en 2010 y 2011, 5,4 en 2012, 4,8 en 2013, 5 en 2014 y 5,5 en 2015. Para años anteriores, cambia la base que utiliza la encuesta.  Utilizando la base de 2013, entre las comunidades, los valores más altos correspondieron a Baleares (9,1), Melilla (7,4) y Ceuta (7,1). Los más bajos correspondieron a Cantabria (4,3), Comunidad Foral de Navarra(4,8), Principado de Asturias (5,2), País Vasco (5,4) y Aragón (5,4). A continuación se sitúan La Rioja y Galicia, ambas con un 5,5. Para medir la desigualdad en la distribución de los ingresos se utilizan diferentes indicadores, entre ellos el cociente S80/S20 que mide la desigualdad a través de ratios entre percentiles.  Se interpreta como la relación entre la renta media obtenida por el 20% de la población con la renta más alta (quintil más alto) en relación a la renta media obtenida por el 20% de la población con la renta más baja (quintil más bajo).


Según esta encuesta del INE, sube la población en riesgo de pobreza relativa después de transferencias sociales en 2015 en la comunidad gallega, al alcanzar el 19,4%, cuatro puntos más que 12 meses atrás. Es, además, el nivel más alto desde 2009, cuando estuvo en el 20,6%. Este indicador se corresponde con quien percibe por debajo del 60% de la renta mediana equivalente.


También aumenta la tasa de riesgo de pobreza con umbral fijo en 2008, hasta el 27 por ciento, frente al 26,7% de 2014. Vuelve a ser su valor más alto de los últimos ocho años y está en alza desde 2010.


En 2015, de acuerdo con esta encuesta, pasaban grandes dificultades para llegar a fin de mes el 7,8% de la población, un 18,6% afrontaban dificultades y un 30,3% alguna dificultad. Con carencia material se encontraba el 11,8 por ciento de la población de 16 y más años, mientras que con carencia material severa se hallaba un porcentaje más bajo, del 4,3 por ciento.


El pasado año, un 32,7% de los hogares gallegos vivían con determinadas deficiencias en la vivienda, un 2,1% lo hacía con falta de espacio y un 6,1% con un gasto elevado. La satisfacción con la vivienda, así las cosas, recibió en 2015 por los gallegos una nota media de 6,8.


El 27,4% de la población total de la comunidad tenía incapacidad para hacer frente a gastos económicos imprevistos y un 7,8 por ciento acumuló retrasos en los pagos.


El 22% de los asalariados gallegos cobraban salarios bajos en 2014 (según datos provisionales). Ya en 2015, un 39,8% de los ocupados tenían jornadas semanales largas de 40 a 48 horas, y un 10,7% hacía más de 49 horas. El 25,4% de los asalariados de Galicia de 16 y más años habían firmado un contrato de trabajo temporal y como consecuencia de todo esto, de nota media, los gallegos pusieron un 6,4 a la satisfacción con su trabajo. n