• Domingo, 11 de Diciembre de 2016

La actriz Paz Vega y su familia ya están instaladas en Madrid

Paz Vega y su familia ya están instalados en Madrid. La actriz, su marido Orson Salazar y sus tres hijos: Orson, Ava y Lenon han vuelto a España para quedarse. Una decisión, que según confiesa la actriz,

La actriz Paz Vega y su familia ya están instaladas en Madrid

Paz Vega y su familia ya están instalados en Madrid. La actriz, su marido Orson Salazar y sus tres hijos: Orson, Ava y Lenon han vuelto a España para quedarse. Una decisión, que según confiesa la actriz, tomaron de manera impulsiva tras disfrutar del verano en nuestro país. La sevillana, que ejerce de embajadora de la línea de cosméticos Sensilis, abre su corazón y relata cómo está siendo su vuelta a casa.


Tras diez años viviendo en Los Ángeles, la actriz revela que sus hijos se han adaptado a la perfección al nuevo colegio, en el que cursan las clases en inglés. Unos niños que podrían seguir en un futuro los pasos de su madre, ya que según confiesa Paz Vega son “muy lanzados” y con “mucha personalidad”. Por su parte, la actriz volverá pronto a la pequeña pantalla con Perdóname Señor, serie que ha rodado este verano en Cádiz y en la que da vida a una monja que vuelve a sus orígenes.


CHANCE: En el cuidado de tu piel primas los productos naturales*


Paz Vega: Sí, para mí es algo importante. No solo en cosmética, también en la alimentación y en la forma de vestir. En la ropa me prima lo natural, el algodón y en la comida todo lo que sea orgánico, que no esté envasado. En cosmética es muy importante que los ingredientes sean de origen natural, que se hable de avena, de crisantemos. De normal estamos ya muy expuestos a químicos como para tener que exponer también nuestra piel.


CH: Ya estás definitivamente instalada en España, ¿Cómo estás viviendo este cambio?


P.V: Sí, definitivamente. Ha sido una decisión impulsiva, no lo teníamos pensado. Vine a rodar una serie para Telecinco y mis hijos vinieron a pasar el verano, nos hemos sentido tan a gusto estos meses que hemos visto que era el momento de volver. Mis hijos todavía son niños, si este cambio lo hacemos dentro de dos o tres años podemos crear un problema en un niño adolescente, el cambiar de colegio o de amigos. Ahora mis hijos están encantados de volver con la familia y ver a sus primos diariamente. Tenía muchas ganas de dar este paso, aunque siento que nunca me he ido. Siempre he estado yendo y viniendo.


CH: ¿Qué tal se han adaptado tus hijos al nuevo colegio y a la vida aquí?


P.V: Se han adaptado perfectamente, les encanta el colegio. Van a un colegio inglés, así siguen con su costumbre de hablar en inglés. Sería más chocante si además de ciudad también cambiasen de idioma. Ellos hablan español pero entre ellos se relacionan mejor en inglés. Mis hijos están felices y sus abuelas más todavía.


CH: ¿Qué balance haces de los diez años que has pasado viviendo en Los Ángeles?


P.V: Es un balance muy positivo, han sido diez años fantásticos en los que he aprendido muchísimo. He crecido como persona y como actriz. He tenido la oportunidad de vivir en un país maravilloso que tiene cosas increíbles. Mis hijos han crecido con una mezcla de culturas, la española, la latina y han vivido en Estados Unidos. Creo que mis hijos se han enriquecido con esos diez años, igual que lo he hecho yo como persona y como actriz.


CH: ¿Qué hay de verdad y de mito en todo lo que rodea Hollywood?


P.V: Todo lo que se dice es verdad. Mito es si lo queremos idealizar. Lo que hay allí es mucho trabajo, exige mucho a todo el que va y a todo el que trabaja. Esa exigencia me gusta, empujar los límites de cada uno es lo que hace que uno pueda brillar o no. Hollywood es difícil pero para mí ha sido una experiencia maravillosa. He trabajado con gente a la que admiro. He aprendido muchísimo la disciplina, el esfuerzo y el trabajar en equipo.


CH: ¿En algún momento has temido que la maternidad frenase tu profesión?


P.V: Jamás. Nunca. Ni me lo he planteado porque para mí lo más importante era tener una familia. Siento que la maternidad no me ha frenado nada, a lo mejor ha pasado porque no sé qué hubiese pasado si no hubiese tenido hijos. Ha sido así y no he dejado de trabajar, he trabajado embarazadas, antes y después. Ahora tengo tres hijos y sigo trabajando, solo hay que organizarse.


CH: ¿Cómo viven tus hijos tu profesión?


P.V: El otro día en un concierto en Madrid mis hijos se enfrentaron a las cámaras por primera vez. En Los Ángeles habían hecho alguna foto de lejos pero nunca lo del otro día. Se quedaron paralizados, me decían que si era famosa (ríe). Ellos la fama no la ubican del todo. Para mí el ser famoso es algo que se ha puesto de moda. Lo veo una aberración, tienes que ser bueno en lo que quieras ser y eso te va a llevar a un reconocimiento. Les explico a mis hijos que no soy famosa, que soy actriz y la gente me conoce porque ve mis películas.


CH: ¿Alguno de ellos apunta maneras a seguir tus pasos?


P.V: No lo sé, pero me encantaría si alguno dijese que quiere ser actor. Los tres son muy graciosos y tienen mucha personalidad, son muy lanzados. No lo sé, ojalá.


CH: Vuelves a España a vivir y también a trabajar, ¿cómo ha ido el rodaje de Perdóname Señor?


P.V: Ha sido maravilloso. Ha sido una experiencia maravillosa el volver a encontrarme con un proyecto de cinco meses de trabajo. Es un personaje bonito, complicado y con muchas aristas. Parte de la decisión de venirnos ha sido por lo que estaba haciendo, por esta monja que vuelve a su tierra natal y se reencuentra con su vida. Me ha removido mucho y ha sido muy trascendental. Ha sido muy especial y creo que eso se va a reflejar en el resultado.


CH: Llevabas ocho años sin hacer televisión, ¿Tenías ganas de volver?


P.V: Tenía muchísimas ganas. Cuando la televisión se veía como de segunda categoría y me preguntaban si quería volver, siempre decía que me encantaría. Para mí la televisión fue la plataforma en la que más he aprendido y a la que le debo todo. No me había llegado el proyecto adecuado hasta ahora. En cuanto leí los primeros cuatro capítulos llamé y dije que quería hacerlo. Me enamoré de la historia. Es una vuelta a Telecinco, la cadena que me vio nacer. Me dieron una oportunidad siendo una niña y sin que nadie me conociese.


CH: ¿Te sientes realizada profesionalmente?


P.V: Sí. Mi sueño es seguir trabajando y que me sigan llegando proyectos interesantes. Que los directores piensen en mí para cosas que ni yo mismo pienso. No aspiro a más que a seguir trabajando. Me gustaría seguir trabajando en sitios en los que he disfrutado mucho como Italia o Latinoamérica. Y seguir aquí y tratar de levantar algunos de los proyectos que tengo en mente.


CH: ¿Cómo directora?


P.V: No, producirlo y como actriz. Todavía no me atrevo a dirigir pero no lo descarto. Cada vez tengo más compañeros que me dicen que tengo que dirigir. Me gusta pero tengo que encontrar el momento, con tres niños todavía no es el momento. Requiere toda una energía y todavía no puedo.


CH: Hoy en día hay pocos matrimonios que duren, ¿Cuál es el secreto de tantos años junto a Orson?


P.V: Sí, una pena lo que ha pasado con Brad y Angelina, me disgusté muchísimo. No hay secretos, quererse, respetarse, admirarse y que haya complicidad. Hay algo que solo se gana con el tiempo y no se puede explicar. Tener un proyecto común de vida. Cuando tienes algo y estás seguro de eso y encuentras a la persona que quiere lo mismo que tú, vas hasta el final.


CH: El año está a punto de acabar y dijiste que querías ser madre este año*


P.V: Ya lo sé (ríe). Tengo mucho trabajo y los compromisos que tengo todavía en México, que voy ahora a rodar la segunda parte de “La Hermandad”. Me he comprometido a muchas cosas de trabajo, pero todavía hay tiempo. Me encantaría tener otro hijo, pero tengo que encontrar el momento. El cuarto sería el último y me gustaría disfrutarlo, tener dos años para estar con él. A mis hijos los he tenido a la vez que trabajaba y ha sido una locura. Lo volvería a hacer igual pero ahora me apetece parar y disfrutar. He disfrutado tanto de mi embarazos que tengo ganas de volver a sentir lo que sentía al estar embarazada.