• Miércoles, 17 de Enero de 2018

La tercera alerta naranja por viento del año deja importantes destrozos materiales en la comarca

La comarca vivió ayer una nueva jornada de alerta naranja en tierra por fuertes rachas de viento y en el mar debido al intenso oleaje, con olas que alcanzaron los seis metros de altura.

La tercera alerta naranja por viento del año deja importantes destrozos materiales en la comarca
Más de diez árboles quedaron arrancados de cuajo en dos fincas de San Mateo | daniel alexandre
Más de diez árboles quedaron arrancados de cuajo en dos fincas de San Mateo | daniel alexandre

La comarca vivió ayer una nueva jornada de alerta naranja en tierra por fuertes rachas de viento y en el mar debido al intenso oleaje, con olas que alcanzaron los seis metros de altura.
Los servicios de emergencias de la comarca realizaron más de una veinte de intervenciones durante todo el día de ayer, especialmente durante la mañana. Los bomberos de Ferrol tuvieron que actuar en diversos puntos de Covas y Mandía para retirar varios árboles caídos sobre diferentes vías y aseguraron media docena de placas metálicas en el puente de As Pías que se desprendían por el viento con el consiguiente peligro para coches y viandantes.
A primera hora de la mañana un poste de Telefónica cayó sobre una finca privada en la zona de O Pereiro, en Maniños, destrozando una piscina exterior. Los técnicos de la compañía se encargaron de gestionar la incidencia. Por su parte, el SPEIS de Narón tuvo que actuar en la carretera de Castilla debido a que el viento arrancó una de las pocas arcadas navideñas que todavía permanecen colocadas. El desprendimiento impidió la circulación de algunos autobuses que cubren esa línea y la Policía Local se vio obligada a regular el tráfico.

Pequeño ciclón
Además, los bomberos de Narón tuvieron especial trabajo a primera hora de la mañana en San Mateo donde, según los vecinos de la parroquia, poco antes de las 10.00 horas se produjo “una especie de ciclón” de apenas dos minutos de duración que dejó un reguero de destrozos en las casas y en las fincas de la zona.
En el lugar de Ruxida este repentino viento arrancó de cuajo cerca de diez árboles frutales de dos fincas colindantes, tal y como explicó María Rodeiro, propietaria de unas de las viviendas afectadas. “Levantó nogales enormes, manzanos, naranjos... El tejado de mi casa y de la del vecino estuvieron temblando durante casi un minuto y cuando salimos estaba toda la finca llena de tejas, trozos de las bodegas. Fue una desfeita”, lamenta esta vecina.
La alerta en la costa continúa activa durante todo el día de hoy para las tres comarcas. l