• Domingo, 25 de Junio de 2017

Segura Torrella continúa vivo en la memoria de los ferrolanos

Ferrol recordó ayer de nuevo al pintor Ricardo Segura Torrella con un acto institucional en la plaza que lleva su nombre, en el Inferniño.

Segura Torrella continúa vivo en la memoria de los ferrolanos
Un momento del homenaje al pintor ferrolano, en la plaza que lleva su nombre	luis polo
Un momento del homenaje al pintor ferrolano, en la plaza que lleva su nombre luis polo

Ferrol recordó ayer de nuevo al pintor Ricardo Segura Torrella con un acto institucional en la plaza que lleva su nombre, en el Inferniño. Allí, con presencia del teniente de alcalde, Guillermo Evia, de distintos miembros de la corporación municipal y de familiares, amigos y admiradores del artista, se realizó una ofrenda floral en la escultura que se le dedica. El acto sirvió para reivindicar un año más su legado, en el aniversario de su muerte (fue en el 17 de marzo del año 2000).
Segura Torrella fue maestro de numerosos artistas de Ferrol y una persona involucrada con la actividad cultural en la ciudad. Hace unos días se colocaba en el Centro Torrente Ballester un mosaico suyo encontrado en una casa particular y que ahora cuelga en el vestíbulo de este edificio, aumentando así la colección municipal. Se trata de un mural que realizó para la bolera ferrolana en los años 60 y que representa a dos caballos tirando de sendos carros, enfrentados.

biografía
Ricardo Segura Torrella nació el 2 de octubre de 1927. Estudió dibujo en la Escuela de Artes y Oficios y allí, según cuenta Andrés Mosquera en la semblanza escrita para el libro “A nosa pintura”, despertó la admiración de sus maestros, que lo invitaron a impartir docencia con ellos. Su primera exposición la realiza en 1943 y al final de esa década conoce, en O Seixo, a Felipe Bello Piñeiro, que tendrá sobre él una fuerte influencia. Sus años de aprendizaje se nutrirán de viajes a Madrid y al Círculo de Bellas Artes, con contactos con artistas como Álvarez de Sotomayor o Daniel Vázquez Díaz. A comienzos de 1962, y cuando pensaba emigrar, entra a trabajar como dibujante en el Concello de Ferrol, empleo que mantendría hasta su jubilación.
Utilizó distintas técnicas aunque destacó en el empleo del óleo y el dibujo y fue “una de las paletas más significativas y carismáticas de la España de la segunda mitad del siglo XX”, en palabras de Andrés Mosquera. n