• Sábado, 24 de Junio de 2017

Las relaciones entre Cuba y Estados Unidos vistas desde un rincón de la comarca

El pasado viernes John Kerry visitaba Cuba en el primer viaje oficial de un secretario de Estado norteamericano a la isla en 70 años. El encuentro con Raúl Castro se enmarca en los cambios históricos que están viviendo ambos países y que suponen borrar el último gran vestigio de la Guerra Fría, cuando la potencia cortó sus relaciones tras el triunfo de la Revolución de 1959 comandada por Fidel Castro.

Las relaciones entre Cuba y Estados Unidos vistas desde un rincón de la comarca
Antucho, Sindo y Geluco Seixido, en un simbólico rincón de su casa familiar de Limodrejorge meis
Antucho, Sindo y Geluco Seixido, en un simbólico rincón de su casa familiar de Limodrejorge meis

El pasado viernes John Kerry visitaba Cuba en el primer viaje oficial de un secretario de Estado norteamericano a la isla en 70 años. El encuentro con Raúl Castro se enmarca en los cambios históricos que están viviendo ambos países y que suponen borrar el último gran vestigio de la Guerra Fría, cuando la potencia cortó sus relaciones tras el triunfo de la Revolución de 1959 comandada por Fidel Castro. La reanudación de dichas relaciones, la apertura de embajadas y declaraciones –desde medios como The New York Times o políticos como Hillary Clinton– de que el siguiente paso debe ser eliminar el bloqueo a la isla, profundizan en un nuevo tiempo. Aun así los cambios no pueden ocultar el gran esfuerzo que queda por delante con temas espinosos por el lado cubano –desde el propio embargo hasta Guantánamo– o el norteamericano, con la devolución de los bienes estadounidenses incautados. 
Desde una casa de la parroquia fenesa de Limodre todos estos movimientos se siguen con la mirada muy atenta. Allí pasan el verano tres de los hermanos Seixido, Sindo, Geluco y Antucho. Ciudadanos hispano cubanos (en el caso del último también norteamericano)que llegaron a la isla en los años 40 y 50 por circunstancias diversas, y que regresan a su patria física y espiritual –la infancia siempre lo es– desde La Habana y Miami respectivamente. El acercamiento entre Cuba y Estados Unidos, y los cambios que a diario se anuncian a través de los medios de comunicación, los viven en estos momentos desde una distancia física que desaparecerá en unas semanas. 
Ahora, las conversaciones sobre la situación se suceden en este rincón de Limodre, donde los Seixido comparten su punto de vista sobre los acontecimientos y hablan de temas que siempre tienen a Cuba como eje.

la huella de la historia 
Según Antucho, “Obama está necesitado de hacer algo para pasar a la historia, pero los republicanos le han dejado poco margen para ello. Es una decisión audaz, como lo fue en su momento la de Richard Nixon, que si no fuese por el Watergate pasaría a la historia por restablecer las relaciones con China. Creo que por parte de Obama hay una voluntad de poner fin a esto. Él estima que el embargo no ha dado resultado, lo cual no quiere decir que lo otro no fuese deseado por él, lo que pasa es que no funcionó”. 
El más veterano de los hermanos, Sindo, 93 años y con problemas de visión pero con una memoria fotográfica, comenta: “No leo la prensa pero me alimento con lo que me llega del entorno, y la población cubana por lo que percibo está contenta con el hecho de restablecer relaciones. Se han hecho muchas ilusiones, a lo mejor demasiadas… porque anhela cambios ya que durante muchos años no se han hecho, y las posibles tranformaciones las ven de manera positiva. También hay que tener en cuenta que desde allí nos llega a Cuba la mayor cuota de dinero que entra en la isla, y que pudiera ser muy superior a las exportaciones cubanas de hoy, más de 6.000 millones de dólares que nunca los dio la zafra azucarera según algunos comentaristas. La población está esperanzada, insisto, y también se hace ilusiones con que devuelvan la base de Guantánamo, de lo que según tengo entendido se ha hablado en las conversaciones, pero eso no lo creo. Los imperios no devuelven nada a no ser por la fuerza”. 
El último en intervenir es Geluco, que con unas reflexiones anotadas toma impulso en el pasado: “Yo creo que hay que hablar de la historia entre los dos países durante más de un siglo. El hecho de que Estados Unidos llegase a dominar por completo la economía cubana, como entró cuando la guerra de España, se erigió libertador de la isla y los presidentes hasta el triunfo de la revolución estuvieron al servicio de los Estados Unidos, que dominaban todas las grandes empresas (telefónica, luz, etc.) y controlaban los latifundios. Al final este hecho ayudó a formar el carácter revolucionario del pueblo cubano ante las injusticias que vio desde el establecimiento de la República hasta el triunfo revolucionario. Independientemente de que la revolución nacionalizase los recursos de los Estados Unidos y de los demás países en la isla, es claro que lo más importante para ellos no era lo que económicamente perdían, sino lo que representaba Cuba al abrir esa brecha en lo político y que eso pudiese ser un ejemplo para otros países”.
Ante los cambios que se están viviendo, y que centran estos días el interés internacional en Cuba, el futuro no está escrito, pero cada uno tiene su opinión sobre lo que puede pasar. El primero en hablar es Geluco: “Yo lo que creo que va a pasar es que  en Cuba siempre ha habido emigración a Estados Unidos por motivos económicos, siempre. El pueblo cubano y el de Estados Unidos nunca han sido enemigos, pero los gobiernos de USA siempre han puesto la bota encima de Cuba y su pueblo. Obama dice ahora sobre todo lo que se ha hecho contra Cuba, que es muchísimo, que esa política no ha dado resultado y que hay que cambiar la manera de actuar, pero que no le quepa duda a nadie de que ellos no van a regalar nada. Ellos quieren cambiar los métodos pero no los fines. Quieren lo mismo que antes pero desde dentro. Cualquier analista de la revolución cubana llega a una conclusión si analiza el porqué esta revolución es tan fuerte entre el pueblo, internamente: Porque tiene un sentido antiimperialista. Sindo tiene razón, hay muchas expectativas, pero ni ellos van a regalar nada ni Cuba les va a permitir que se entrometan en nada. En las conversaciones se está hablando del mutuo respeto y de establecimiento normal de relaciones, de dos países amigos, pero yo no creo que las vea”. 
En cuanto al tema de Guantánamo, Geluco disiente de su hermano mayor: “A diferencia de Sindo, creo que los norteamericanos van a ceder en el bloqueo y en Guantánamo, porque es una base que estratégicamente no les sirve para nada. Hoy ya no es importante como hace años. Y con el embargo igual, porque hay intereses de sus empresarios en llenar la isla de sus productos, en ser los primeros porque saben que Cuba carece de muchas cosas. Y desde luego hay grandes  expectativas por parte de la gente en Cuba”.
En su intervención, Antucho precisa algunas ideas de su hermano. “El tema del bloqueo no está sobre la mesa ahora. Eso es potestad del Congreso, que está dominado por los republicanos, y que a día de hoy no están por la labor, aunque las cosas es cierto que parecen caminar hacia ahí, porque es conveniente para los dos países. Estados Unidos tiene excedentes agrícolas que Cuba necesita, y además para la demanda cubana es donde se pueden adquirir los productos más baratos más rápidamente, y esto ha sido así históricamente. La política de Estados Unidos hoy no es la del siglo pasado y la situación no es la de la Guerra Fría, e incluso los países sudamericanos sienten que Estados Unidos no tiene tanto interés en ellos como antes. La parte positiva es que no se inmiscuye en sus asuntos políticos como hacía décadas atrás y las democracias comienzan a consolidarse. Los agravios norteamericanos con Cuba han existido, es claro, pero también los ha habido con otros países próximos como Nicaragua, República Dominicana o Panamá. 
El entrevistador, cuya percepción en la distancia parece anclada en tópicos, no puede dejar de interesarse por la opinión de un residente en Miami de lo que allí sucede.

desde miami
“En Miami notas que las cosas se mueven –comenta Antucho–. Hay dos tendencias en esencia. Por un lado están los viejos que se fueron de Cuba tras la confiscación de sus bienes por la revolución. Estos y su gente próxima son más recalcitrantes y se oponen a cualquier acuerdo, ya que se sienten agraviados por lo que les hizo Castro. Esa gente cada vez es menos, incluso sus hijos están convencidos de que hay que cambiar, ir a una apertura, ya que incluso aspiran a hacer negocios en Cuba. En cuanto a los más recientes, los que llegaron hace 10 o 15 años que son la mayoría en la actualidad, porque hay que tener en cuenta que cada día llegan cientos de personas a Miami, cada vez están menos politizadas. Estos ni son opositores a Castro ni simpatizantes, hay mucho descreído de la revolución. Es más, hay mucha gente que por semana trabaja duro para poder visitar a su familia en Cuba los fines de semana, llevarles algo de dinero y luego regresar porque tienen la ciudadanía estadounidense. Pero volviendo al tema de la base, creo que a la larga Estados Unidos la entregará, porque sabe que sin eso las relaciones no van a mejorar”.
Y comenta Geluco: “La agresividad que se veía en Estados Unidos hace ya no 40, sino dos años, cuando metían a Cuba en la lista de estados terroristas, creo que ha desaparecido. Y no ha sido Cuba la que ha cambiado”. “De todos modos –interviene Antucho– El bloqueo hoy no es el inicial. El presidente no puede derogar la ley, tiene que ser el Congreso, pero puede limitar su funcionamiento. El embargo puede ser hasta ineficiente, de hecho los norteamericanos ya, desde hace unos días, pueden ir a Cuba como turistas. Aunque antes había posibilidad por motivos religiosos, culturales, etc. Y al revés igual, en Miami daban permiso por motivos religiosos, aunque tienen pánico a una invasión, algo como el éxodo del Mariel, en 1980, cuando salieron 125.000 cubanos de vez”. 
Mientras, Sindo recupera el tema de Guantánamo: “El bloqueo irá difuminándose, pero en cuanto a la base, no lo creo. Dejaron el Canal de Panamá y lo consideran un error, pero los imperios no ceden nunca aunque les cueste dinero, es un problema de prestigio. En cuanto al bloqueo, Cuba exige una indemnización por todos estos años…”. 
Geluco comenta: “Hay dos cosas. Estados Unidos no ha renunciado a que le devuelvan lo que le intervinieron en Cuba, y Cuba no va a renunciar a que le indemnicen por los daños del bloqueo. Incluso lo tiene contabilizado en unos 90.000 millones de dólares...”. Y Sindo replica: “Cuando restablecieron después de cuarenta años las relaciones con China tampoco hubo reparaciones”. En cualquier caso Antucho y Sindo creen que no y Geluco que sí hablarán de eso, aunque no lleguen a ningún lugar. “Nadie devolverá nada, ni entre los países ni a los particulares. El tema es un elemento más de presión para negociar”, concuerdan.

cambios 
Para Antucho: “Cuba ha hablado de eso pero es una forma de decirle a los yanquis que no reclamen tanto, porque ellos también pueden hacerlo. La diplomacia resolverá eso. Pero hay otro tema, el gobierno actual no va a durar toda la vida. Las cosas van a cambiar en cierto modo y las pretensiones van a ser otras”. Mientras, Sindo apunta a que “Raúl Castro ha puesto límite a su mandato”, y dice Antucho: “Fíjate todos los años de los que mandan en Cuba. Y el que venga no va a hacer lo mismo porque la gente va a querer otra cosa. La gestión no ha sido buena y no funcionó, independientemente del punto de vista ideológico. A la larga las cosas no van a seguir como ahora. Creo que en Cuba ha cambiado el concepto de la cúpula dirigente de que tal y como iban las cosas no iban bien. Creo que se han aliado la ideología y la ineficacia total. Hay cosas que eran justas, pero no funcionaron. La población se alfabetizó y eso es un logro, pero que luego no se pudo canalizar. La gente que sabe leer y tiene preparación también tiene expectativas y no la pudo llevar a cabo. Sabe que con su preparación podría vivir mucho mejor en otro lado”. “Pero ese es un problema intrínseco del ser humano”, le replica Geluco, “Sí, –insiste Antucho– pero allí es latente. En otro país le puede pasar eso mismo, que con preparación no se satisfaga sus aspiraciones, pero tiene la posibilidad”. “En Cuba hay montones de profesionales que están vendiendo viandas en las plazas o con una carretilla, o conduciendo un coche”, informa Sindo. 
“Las cosas van a cambiar pero muy lentamente, como todo lo que se hace en Cuba desde que se anuncia. Hay que cambiar cosas como que la economía la lleve el ejército”, opina Antucho. Y Sindo remata: “Y si las cosas no se hacen envejecen y se pudren y no llegan a ningún lado”.