• Jueves, 14 de Diciembre de 2017

Recimil se organiza en asamblea y pone en marcha su propio plan de activación

Iniciativas como un plan sociocomunitario, la regulación de los alquileres, la idea de poner en venta los pisos de propiedad municipal, el aprovechamiento de bajos comerciales, controlar las ocupaciones ilegales o entregar

Recimil se organiza en asamblea y pone en marcha su propio plan de activación
La asamblea del Carvalho Calero acogió ayer una masiva reunión de los vecinos que quieren acabar con la “anarquía” en el barrio | jorge meis
La asamblea del Carvalho Calero acogió ayer una masiva reunión de los vecinos que quieren acabar con la “anarquía” en el barrio | jorge meis

Iniciativas como un plan sociocomunitario, la regulación de los alquileres, la idea de poner en venta los pisos de propiedad municipal, el aprovechamiento de bajos comerciales, controlar las ocupaciones ilegales o entregar pisos sociales a personas necesitadas son cuestiones estrechamente ligadas al barrio de Recimil desde hace años pero a las que todavía no se ha podido dar una solución real y efectiva.
Cansados de ver como el tiempo transcurre y el barrio va decayendo con problemas de convivencia o abandono, los vecinos han tomado las riendas y optado por agruparse. Ayer más de un centenar de vecinos se reunieron en el Carvalho Calero para constituir su propio Consello de Barrio, nada que ver con los Consellos da Veciñanza que recoge el reglamento de Participación Ciudadana, sino que se trata de un órgano consultivo creado directamente desde el barrio, sin intermediación de administraciones.
Así, como explicó Carlos del Río, uno de los promotores de esta iniciativa, la idea surgió de la situación que vive el barrio y, tras analizar posibles alternativas para abordar los problemas, la idea del Consello de Barrio se posicionó como la mejor fórmula para que el barrio se haga oír.
El Consello funcionará como portavoz de Recimil y servirá de vínculo entre el barrio y las administraciones como la Xunta o el Concello.
La asamblea de ayer sirvió para fijar también la normativa que regulará el Consello, que recibió aportaciones de distintos colectivos. El nuevo organismo estará integrado por medio centenar de personas, aproximadamente, con el fin de que haya la máxima participación y que estén representadas todas las zonas del barrio, ya que los residentes en unas calles tienen distintas necesidades o problemáticas que otras –estado de deterioro, ocupaciones, problemas de convivencia, etc.–.


Más allá de constituirse como agrupación vecinal, el Concello cuenta ya con su propio plan de barrio, donde se recogen desde temas de necesidades de inversión y obras urgentes hasta la regularización de viviendas y otras muchas cuestiones.
Este plan será remitido al Concello y se espera que pueda ser asumido por toda la corporación. Con este objetivo, se tratará con los grupos municipales de modo que pueda presentarse en el pleno del Concello como moción plenaria para hacer frente a los problemas del barrio que cuenta, además, con el mayor parque de viviendas de propiedad municipal.
La “anarquía” que se vive en Recimil es una queja común de los vecinos de la zona, como destaca su portavoz, Carlos del Río, algo a lo que, indica, “non soubo ou non puido dar saída nin a asociación de veciños nin o Concello, por iso damos un paso máis alá”.