• Sábado, 18 de Noviembre de 2017

Preocupación entre los vecinos de Fene por la alta siniestralidad de algunas vías a su paso por el municipio

Varios de los principales viales de la comarca han registrado en los últimos tiempos una alta siniestralidad a su paso por el municipio de Fene, lo cual ha despertado cierta inquietud entre los vecinos que utilizan estas carreteras en su día a día

Preocupación entre los vecinos de Fene por la alta siniestralidad de algunas vías a su paso por el municipio
Accidente en Barallobre
Accidente en Barallobre

Varios de los principales viales de la comarca han registrado en los últimos tiempos una alta siniestralidad a su paso por el municipio de Fene, lo cual ha despertado cierta inquietud entre los vecinos que utilizan estas carreteras en su día a día.
No en vano, esta semana se produjeron tres aparatosos siniestros en dos puntos muy cercanos de la AC-133, en el tramo conocido como carretera de La Palma, en Barallobre. El martes una conductora empotró su coche contra una vivienda situada en el margen de una curva y el jueves y ayer dos vehículos sufrieron sendos accidentes en el mismo punto, a escasos metros de la plaza de “O caminante descoñecido”, justo debajo del puente del tren. A pesar de lo aparatosos que resultaron todos ellos –uno de los turismos terminó volcando– y de los numerosos daños materiales, todos los implicados resultaron heridos leves.
Los usuarios y las asociaciones de conductores apuntan al peraltado de esa curva como una de las principales causas de que más de una docena de coches se hayan empotrado con alguna de las viviendas colindantes en los últimos años. El alcalde de Fene, Juventino Trigo, señaló que la Xunta es “plenamente consciente” de este problema, aunque no se haya corregido por el momento. “Recientemente hubo actuaciones de pintado y de asfaltado para mejorar el firme, pero el problema sigue ahí. Cada vez que llueve hay salidas de vía”, reconoce el regidor.
Curvas de Santa Ana
Otro de los puntos fatídicos del término municipal de Fene son las conocidas como curvas de Santa Ana, entre los puntos kilométricos 29 y 31 de la N-651. El último siniestro fatal en este tramo ocurrió el pasado 18 de septiembre, cuando una mujer que circulaba en dirección Ferrol falleció en el acto tras perder el control de su vehículo e impactar contra un talud y una señal vertical. A escasos metros, en septiembre de 2014, un brutal accidente acabó con la vida de una joven ferrolana de 22 años y de su madre.
Un rasgo común de los accidentes de esta zona es que tienen lugar con las primeras lluvias tras largos periodos de sequía, casi siempre entre septiembre y octubre. Este mismo año, la Policía Local ha tenido que acudir hasta tres veces en un mismo día por salidas de vía en ese punto concreto.
El regidor fenés lamento que este tipo de accidentes “sean demasiado habituales” y por ello asegura que “varias veces al año dan traslado a la Xunta de la excesiva siniestralidad en esos puntos para que actúe sobre ellos.

Otros tramos
En esta misma carretera nacional, aunque ya en el término de Cabanas, existe otro punto conflictivo, como son las curvas de O Gaiteiro, donde los índices de siniestralidad también se disparan respecto a otras calzadas.
En la comarca, uno de los casos más significativos sobre este tipo de tramos, que ha llegado incluso al parlamento gallego, es el de la carretera de une Valdoviño con Cedeira, la AC-566.
La Axencia Galega de Infraestruturas dependiente de la Consellería de Infraestruturas e Vivenda, se encuentra estudiando el proyecto de mejora de la vía, que supondría una enorme inversión de más de 80 millones de euros en un tramo de apenas 2,5 kilómetros. Esta solución, trasladada por los regidores de Cedeira y Valdoviño al ejecutivo gallego pasa por la ejecución de un nuevo trazado, muy próximo al actual, pero en línea recta.
A pesar de las intensas reivindicaciones de los consistorios y de asociaciones de conductores, no existe ningún compromiso en firme para solventar la docena siniestros anuales que se producen en ese tramo. l