• Miércoles, 16 de Agosto de 2017

Navantia entregará a la Xunta su archivo videográfico de los astilleros ferrolanos

El Centro Galego de Artes da Imaxe (CGAI) y Navantia acaban de firmar un acuerdo por el cual los archivos fílmicos y videográficos de la empresa pública naval serán depositados en la filmoteca gallega.

Navantia entregará a la Xunta su archivo videográfico de los astilleros ferrolanos

El Centro Galego de Artes da Imaxe (CGAI) y Navantia acaban de firmar un acuerdo por el cual los archivos fílmicos y videográficos de la empresa pública naval serán depositados en la filmoteca gallega. Se trata de 106 películas y de 396 vídeos que abarcan el período 1951-2012 y que documentan todo tipo de trabajos llevados a cabo en el seno de los astilleros ferrolanos, como técnicas de construcción naval o botaduras de barcos.
Algunas de estas piezas cuentan además con un importante valor histórico, al capturar eventos como visitas de ministros u otras autoridades y, por momentos, no se ciñen exclusivamente a la actividad de la empresa, sino que plasman aspectos de la industria metalúrgica ferrolana y de la comarca en su conjunto.

Patrimonio fílmico
La labor del CGAI consiste ahora en catalogar y archivar debidamente este fondo, así como en velar por su conservación. El estudio de los materiales depositados en la filmoteca permitirá determinar el alcance de esta aportación y, muy posiblemente, descubrir filmes de valor historiográfico. De hecho, en archivos similares el Centro Galego de Artes da Imaxe ha encontrado las primeras películas rodadas en Galicia. 
Además, hay que tener en cuenta que el cinematógrafo y la industria naval nacieron ligados, ya que el primer film del que existe constancia en Galicia es precisamente “Botadura al agua del acorazado ‘Cardenal Cisneros’”, hoy perdido, datado precisamente en Ferrol en el año 1897.
Algunas de las primeras cintas que se conservan actualmente son “Botadura del España” (1912), descubierta y rescatada del archivo de Pathé-Gaumont, y “Botadura del acorazado Alfonso XIII” (1913), cuya recuperación fue posible tras contactar con las descendientes del ministro de Marina del momento, que guardaban una copia en celuloide del evento.
Ya en los inicios del siglo XX, cuando Navantia era aun la Sociedad Española de Construcción Naval, la empresa naval empleaba fotógrafos para documentar sus actividades, como Pascual Rey, a quien se puede ver precisamente en “Botadura del acorazado Alfonso XIII”, y Bernardino González.
En el fondo que se le entrega ahora al CGAI, también figura el fotógrafo Pedro Lugrís como autor de algunas de estas grabaciones. El análisis, recuperación y conservación de este material permitirá atesorar y compartir con la sociedad gallega un patrimonio fílmico con gran valor histórico por su registro tanto del día a día como de los principales eventos de los astilleros ferrolanos. l