• Viernes, 24 de Marzo de 2017

La mujer degollada en O Couto confesó a su cuñada haber recibido amenazas del acusado

En la tercera sesión del juicio que se sigue en la Audiencia Provincial de A Coruña por el crimen de O Couto, varios familiares del matrimonio coincidieron ayer en destacar el cambio de actitud de la víctima, Caridad Pérez, en los meses previos a los hechos.

La mujer degollada en O Couto confesó a su cuñada haber recibido amenazas del acusado
El acusado del crimen, Juan Fraga, durante una de las vistas de esta semana	patricia g. fraga
El acusado del crimen, Juan Fraga, durante una de las vistas de esta semana patricia g. fraga

En la tercera sesión del juicio que se sigue en la Audiencia Provincial de A Coruña por el crimen de O Couto, varios familiares del matrimonio coincidieron ayer en destacar el cambio de actitud de la víctima, Caridad Pérez, en los meses previos a los hechos.
Según declararon diferentes testigos, la mujer les habría manifestado en varias ocasiones que estaba siendo amenazada por su marido. La hermana del procesado, Juan Fraga, declaró que un mes antes del crimen la víctima le confesó que su marido, quien presuntamente la degolló en diciembre de 2015, la había amenazado con “partirle la cara” y “cortarla”.
Así, ante el jurado popular, la hermana del acusado aseguró que un mes antes de lo ocurrido su cuñada le comentó que, tras mantener una discusión por el dinero que gastaba el hombre, que padecía problemas de ludopatía, este le profirió las mentadas amenazas. Una revelación que dejó “muy asustada” a este familiar, quien, sin embargo, aseguró no haber visto nunca malos tratos por parte de su hermano, pero sí reconoce que la víctima estaba “más seria” en los meses previos a su muerte.
En la misma línea se pronunció la hermana de Caridad Pérez. “No le puedo decir nada que me come”, le dijo la fallecida a esta tan solo tres meses antes del crimen. Así lo ha declarado la hermana de la víctima, quien, a pesar de reconocer que el matrimonio atravesaba por problemas –sobre todo a raíz de la supuesta relación sentimental que el marido mantenía con otro hombre– no podía pensar que este fuera capaz de cometer el crimen. Me parecía completamente imposible. Es duro saber que fue él”, confesó en el juicio después de comentar que en una ocasión el hombre quiso separarse de la mujer, pero no lo hizo por miedo a tener que pasarle una pensión y “quedarse sin dinero”, dijo esta testigo.

posible complicidad
Entre otros familiares, ayer también declaró el nieto del acusado, quien en el tanatorio aseguró escuchar una conversación telefónica de su abuelo en la que este le pedía al otro interlocutor –supuestamente su compañero sentimental, A.R.S.– que “cuando fuesen a la policía tenían que decir lo mismo, que no les fuesen a hacer el lio”.
El acusado, que negó los hechos y alegó que se encontró a su mujer muerta al llegar a casa, se enfrenta a la petición de la Fiscalía de 15 años de prisión como autor de un delito de homicidio. Por su parte, la acusación particular, ejercida por el hijo de la víctima y del acusado, solicita para este una pena de 20 años de prisión, porque lo considera autor de un delito de asesinato con alevosía y ensañamiento.