Miguel Armenteros | “Mi objetivo es abrir la Fiscalía a los ciudadanos para que sepan que pueden contar con nostoros”

FISCAL JEFE DE ÁREA DE FERROL Uno de los grandes retos organizativos del Miguel Armenteros es potenciar la especialización del ministerio público de Ferrol en varias ámbitos. El joven fiscal seguirá compaginando la delegación provincial para asuntos de extranjería con su nuevo cargo de responsabilidad.

Miguel Armenteros | “Mi objetivo es abrir la Fiscalía a los ciudadanos para que sepan que pueden contar con nostoros”
Armenteros lleva poco más de dos meses como responsable del ministerio fiscal en el área de Ferrol | jorge meis
Armenteros lleva poco más de dos meses como responsable del ministerio fiscal en el área de Ferrol | jorge meis

Miguel Armenteros León (A Coruña, 1978) tomó posesión el pasado 27 de julio como nuevo fiscal jefe de área de Ferrol en sustitución de Román Ruiz Alarcón, que dejó el cargo por decisión personal.

La hoja de ruta de su nuevo puesto, en un entorno más pequeño y cercano,  se centrará en perseguir la corrupción, la violencia de género y en proteger los derechos de los trabajadores de Ferrol. Además, el nuevo fiscal jefe pretende aumentar la especialización de los fiscales del área para hacer más efectivo el trabajo del ministerio público.

¿Cómo le ha afectado el cambio de destino y de cargo?

Por un lado, a nivel cuantitativo, en lo que se refiere al tamaño del juzgado y de la propia ciudad notas más cercanía con la gente, conoces más y mejor a los funcionarios y a la plantilla. A nivel profesional cambia mucho la responsabilidad, no es lo mismo ser un fiscal más, aunque llevase una especialidad, que ser el máximo responsable de la Fiscalía.

En estos meses que lleva en el cargo, ¿ha detectado alguna tipología de delito más predominante en la comarca de Ferrol?

Me he encontrado una tipología delictiva muy similar al que puede haber en otras ciudades. Si he visto en el poco tiempo que llevo muchos asuntos relacionados con el furtivismo en el marisqueo, extracción ilegal o casos más graves, ya dentro del ámbito penal, como puede ser el tráfico con mercancía contaminada por haber sido extraído en zonas no permitidas.

Tambien es cierto que en Ferrol, en proporción a la población, han existido siempre numerosos asuntos relacionados con el tráfico de drogas, sobre todo en zonas muy concretas, aunque creo que en los últimos años eso se ha logrado acotar. Desde luego no ha ido más, pero hay que hacer mucho todavía en ese sentido.

En este aspecto, ¿cómo valora la coordinación entre la Fiscalía y las fuerzas del orden?

En esta lucha hay dos fases. Una inicial y quizá la más importante, que es la policial: seguimientos, vigilancias, averiguación de datos o incluso la participación ciudadana. Toda esta labor es importante, especialmente cuando se trata de desmontar a una organización organizada. Y puedo decir que hasta ahora todo lo que las fuerzas y cuerpos de seguridad nos han trasladado a la Fisclía estaba muy bien atado y nos ha permitido tener indicios y pruebas suficientes y, de hecho, así lo reflejan las sentencias al respecto.

La lucha contra la violencia de género está entre los principales asuntos de su hoja de ruta, ¿qué recursos destinará a ello?

Nuestro papel desde la Fiscalía es actuar con toda la contundencia en los asuntos de maltrato. Tenemos que ser cercanos a la víctima para que se sienta protegida y vea que realmente hay medios que la amparan, que reciba un trato cercano y, muy importante, que reciba toda la información sobre cuáles son sus derechos y sobre el procedimiento.

Además, en el caso concreto de Ferrol, vamos a pontenciar las funciones de uno de los fiscales, que está especializado en materia de protección de víctimas, y también la figura de un fiscal especializado en violencia de género.

Sin embargo, hay una labor previa al procedimiento penal en la que puede participar en cierta medida la Fiscalía, pero que depende de otras instancias. Me refiero a la educación en valores, en igualdad, y eso corresponde más a los legisladores, políticos, profesores, padres o amigos.

Con su traslado se trajo también a Ferrol la delegación provincial para asuntos de extranjería que usted coordinaba, ¿supondrá más carga de trabajo para este área?

Es un asunto que llevo yo personalmente, así en cualquier caso me sobrecarga a mí, no al resto de compañeros. Fue algo que acepté de forma voluntaria porque es una materia que me gusta y lo hice a sabiendas de que podría compatibilizarlo con la labor de fiscal jefe de área.

¿Qué medidas organizativas tiene pensado implementar en el área de Ferrol?

La semana que viene celebraremos la primera junta de fiscales desde que estoy yo aquí y en ella presentaré un borrador de las diferentes áreas que quiero potenciar designan fiscales especializados. No solo en materia de violencia de género, sino también en siniestralidad y protección laboral, medioambiente, criminalidad informática y delitos económicos o la propia extranjería, que recaería sobre mí.

Someteré esta propuesta entre los compañeros para ver sus opiniones y consensuar entre todos los que se lleva a cabo.

Y algo que también pretendo hacer, más allá de la organización de trabajo de los fiscales, es abrir la Fiscalía a los ciudadanos: que tengan más información sobre lo que hacemos, que sepan para que pueden contar con nosotros no solo para asuntos penales, sino para temas civiles, de familia o de protección de menores de edad.

¿Cómo valora los tiempos de respuesta de la Fiscalía?

En estos momentos, tanto en la Fiscalía y como en los juzgados, en general son buenos. Teniendo en cuenta la población y el número de juzgados, son muy razonables. En este sentido ha ayudado bastante la implantación de las nuevas tecnologías, lo cual unido a la juventud de la plantilla, que ha agilizado el aprendizaje, y el tamaño de la Fiscalía, nos ha permitido, por ejemplo, eliminar el papel en los asuntos civiles.

Quizá la mayor reivindicación que hacemos a esto es que hay demasiadas aplicaciones independientes entre sí y eso hace que la tecnificación implementada sea menos eficaz.

¿Y considera que la carga de trabajo también es razonable?

Hay que reconocer que la carga de trabajo es alta, los datos los demuestran, aunque eso siempre es interpretable. Lo que no es discutible son los ratios, por ejemplo, en los señalamientos.

Somos siete u ocho fiscales para tres juzgados de Instrucción que pueden celebrar delitos leves, dos juzgados de lo Penal, cinco de Primera Instancia (que se convertirán en seis en los próximos meses) donde se pueden celebrar juicios de familia en los que tiene que haber un fiscal, el juzgado de violencia (de lo Social) que requiere una presencia diaria de uno de nosotros, el de Guardia y a mayores atendemos al partido judicial de Ortigueira.

En este aspecto es esencial la coordinación con los jueces para que podamos estar en todas las vistas, pero aún así estamos muy justos para llegar a todo.