• Miércoles, 18 de Octubre de 2017

Un mandato con pequeños avances, muchos pasos atrás y grandes renuncias

El alcalde “rebelde” y “activista” ha cruzado el ecuador de su mandato y se enfrenta en estos momentos, una vez más, a las críticas de quienes apostaron por un rupturismo con las políticas del PP

Un mandato con pequeños avances, muchos pasos atrás y grandes renuncias
El alcalde, Jorge Suárez, ha incumplido en este mandato varios de sus compromisos y deberá desandar mucho camino para volver a las ideas de su campaña | jorge meis
El alcalde, Jorge Suárez, ha incumplido en este mandato varios de sus compromisos y deberá desandar mucho camino para volver a las ideas de su campaña | jorge meis

El alcalde “rebelde” y “activista” ha cruzado el ecuador de su mandato y se enfrenta en estos momentos, una vez más, a las críticas de quienes apostaron por un rupturismo con las políticas del PP. La quiebra del pacto de gobierno y la expulsión de una de las concejalas del grupo de Ferrol en Común dejó al gobierno en una minoría que le impide poder ejecutar actuaciones sin acuerdos previos con los demás grupos, por lo que ha optado, en más de una ocasión, por avanzar retrocediendo, es decir, aprobar temas pendientes con el apoyo del grupo mayoritario, el PP, y asumiendo, por tanto, políticas que figuraban como “el enemigo” en su programa electoral.

La tasa de saneamiento, a la que se opuso frontalmente, formando parte incluso de plataformas contra este cobro, es el último de los pasos atrás que ha tenido que dar el regidor, pero no el único hasta el momento.

1 Unos presupuestos prorrogados desde 2015

 Las políticas del ejecutivo se reflejan en su documento económico y el gobierno de Jorge Suárez –integrado por cinco ediles de Ferrol en Común y dos no adscritas, procedentes del PSOE– no ha podido, hasta el momento, ni aprobar y ni siquiera presentar ningún presupuesto desde que inició el mandato. Los problemas con sus socios de gobierno –PSOE– primero, y las posibilidades de que no salga adelante debido al escaso apoyo, han hecho retroceder al alcalde en sus anuncios en muchas ocasiones. Solo se llegó a presentar un borrador –en febrero de este año, por 68 millones, que nunca llegó a ser debatido ni negociado–. Ahora, abandonada ya la idea de que este año haya un texto económico en vigor, Suárez  propondrá un presupuesto “de trámite” de 2017 y uno nuevo, ya para comenzar el año, de 2018, que se tratarán conjuntamente. Entre tanto, las modificaciones de crédito son el caballo de batalla y han logrado pactos entre Ferrol en Común y PP –con su abstención–  para poder aprobar grandes cuantías el pasado año. En el último pleno, el Partido Popular ha cambiado su postura y optado por el voto en contra, dejado al ejecutivo con la difícil situación de no abonar servicios prestados hasta conseguir la aprobación de las facturas.

2 Peatonalización del barrio de A Magdalena

“La peatonalización es un camino sin retorno” anunciaban a finales de 2015 los socios de gobierno –FeC-PSOE– con el cierre al tráfico del tramo que tenía un horario nocturno todavía de circulación rodada en la calle Real. Desde entonces no ha habido más avances sino todo lo contrario. Las posturas de los ya exsocios comenzaron a divergir y Ferrol en Común –con sus dos no adscritas– se quedó solo en su apuesta por un centro de la ciudad peatonal. El avance que pretendían con la inclusión del proyecto de supermanzana en la ordenanza reguladora de estacionamiento, por medio de un anexo, fue un intento en falso, que ha hecho que todavía esté sin llevar a aprobación la ORE, ante las protestas de los grupos de la oposición de una “peatonalización encubierta”.

3 Remunicipalización de servicios

Si de algo habló Ferrol en Común durante la campaña y a principios del mandato fue de la remunicipalización de servicios, mostrándose en contra de grandes contratos como el eléctrico o el de la basura que hipotecaban a la ciudad durante años. La idea sigue latente en el seno del gobierno, pero se han topado con las dificultades presupuestarias y políticas que gestionar estos servicios desde el Concello podría suponer. La renuncia al contrato eléctrico iniciado en el mandato popular fue un paso importante a finales de 2016. Antes de la remunicipalización habría que hace frente a contratos puente, de mantenimiento y servicio, de menor duración, que, pasado el tiempo, todavía no están en vigor.

La gestión de los residuos y la limpieza es otro de los grandes contratos con los que rompió el ejecutivo de Suárez. Desde entonces, mes tras mes se acumulan modificados de crédito para hacer frente a un servicio que continúa prestando Urbaser, pero sin contrato. El hilo que se ha ido tejiendo con las facturas a abonar se rompió en el pasado pleno, cuando el PP dijo no los reconocimientos extrajudiciales en lugar de abstenerse. Por el momento no hay contrato ni pago de facturas, a la espera de una comarcalización del servicio, que es la opción por la que ahora opta el regidor.

La cuestión no parece de rápida solución y hasta diciembre, Narón tiene contrato en vigor con su empresa. La privatización continúa y, además, sin contrato.

4 Aplicación de la tasa del agua del PP

De participar en concentraciones y plataformas contra la gestión del agua en Ferrol, el alcalde, Jorge Suárez, ha tenido que asumir la tasa más polémica del Partido Popular, la del agua, y pese a justificar su vuelta atrás con la necesidad de hacer frente al pago por un servicio y con que no ha podido aprobar la que su ejecutivo planteaba, lo cierto es que no ha encontrado ni un solo aplauso en la medida. El propio regidor quiere modificar la tasa cuanto antes, algo lógico después de todo lo que se criticó desde su formación el tributo que ahora hará pagar a los contribuyentes y, además, con efectos retroactivos desde abril. El compromiso era que las arcas municipales harían frente al coste hasta la aprobación de una tasa, pero ha sido, de nuevo, nada más que una promesa errada.