• Viernes, 18 de Agosto de 2017

José María Moscoso de Altamira y Quiroga

GENTES QUE HICIERON FERROL

José María Moscoso y Quiroga (que más tarde agregaría Altamira a su primer apellido), nacido en Mondoñedo el 25 de mayo de 1788, fue un miembro de la nobleza,

José María Moscoso de Altamira y Quiroga
José María Moscoso de Altamira, en el retrato existente en el Senado, obra de Galván Candela
José María Moscoso de Altamira, en el retrato existente en el Senado, obra de Galván Candela

José María Moscoso y Quiroga (que más tarde agregaría Altamira a su primer apellido), nacido en Mondoñedo el 25 de mayo de 1788, fue un miembro de la nobleza, de talante liberal y propietario de regular fortuna. Se trata de un personaje histórico que ejerció en fechas sucesivas (años 1812 y 1820) las alcaldías de  Mondoñedo y Ferrol, localidades de la Galicia del Norte, que comparten diócesis episcopal desde el año 1959 y son ciudades hermanadas desde el año 2004. 
Sus padres pertenecían a las hidalguías de Lugo y de Ferrol: José María Moscoso y Miranda, VII señor de Fontao y Regidor Perpetuo de Mondoñedo, donde había nacido, y María del Carmen Quiroga y Quindós, hija del III marqués de San Sadurniño y natural de Ferrol. Los hijos del matrimonio, José María y Joaquín, tras de hacer sus primeros estudios en su Mondoñedo natal, ingresaron muy jóvenes en el Real Colegio de Artillería de Segovia. 
El año 1808, al iniciarse la Guerra de la Independencia contra los invasores franceses, José María Moscoso y Quiroga, que solo tenía 20 años de edad,  fue nombrado representante de la nobleza de Lugo en el Congreso celebrado en A Coruña. Pronto tomó el mando de las Milicias Honradas de Mondoñedo, teniendo que huir a Ferrol al ser ocupada la localidad mindoniense por las tropas francesas, siendo este su primer contacto con la ciudad ferrolana. De regreso a Mondoñedo se negó a cumplir la orden de acudir a la Corte de Madrid para cumplimentar al nuevo rey José I, al tiempo que era encargado por el Marqués de la Romana de la constitución del regimiento provincial de Mondoñedo.
Mientras su hermano Joaquín moría peleando en tierras extremeñas durante la Guerra de la Independencia, en Marzo de 1812 Moscoso y Quiroga fue nombrado Regidor de la ciudad de Mondoñedo, y, una vez terminada la ocupación francesa, el 1 de septiembre de 1814 fue elegido su Alcalde ordinario. En mayo de 1817 se casó con María Antonio Taboada y Bueno, siendo nombrado Gentilhombre de Cámara del Rey. Posteriormente, a principios del año 1820, en pleno Trienio Liberal, se trasladó a Ferrol donde fue nombrado su primer Alcalde constitucional de la urbe ferrolana, al tiempo que nacía su hija Sofía.  
Poco tiempo ejerció José María Moscoso el cargo de Alcalde de Ferrol. Tras publicar a finales de Abril un manifiesto a favor de la Constitución, el 20 de mayo de 1820 acudió como diputado por el Reino de Galicia a las Cortes convocadas en Madrid, siendo pronto elegido, por su reconocido carácter liberal Presidente del Congreso de los Diputados el 1 de junio de 1821. Fue nombrado Ministro de Gobernación en febrero de 1822, bajo la Presidencia en el Gobierno de Francisco Martínez de la Rosa, siendo destituido del cargo a causa de las intrigas políticas el siguiente 7 de julio.
Llegado el año 1823, al producirse la restauración absolutista con el ascenso al poder del rey Fernando VII, le fueron retirados a Moscoso de Altamira los honores de Gentilhombre de Cámara. Abierto un expediente en su contra bajo la acusación de conspiración, fue pronto sobreseído y se acogió a la consiguiente amnistía, pero el Capitán General de Galicia, Francisco de Eguía, lo desterró a Lugo hasta el año 1830, separándolo de su familia que entonces residía en Ferrol. 
El año 1832 el nuevo Capitán General de Galicia, Pablo Morillo, le llamó a la capital coruñesa como consejero suyo. Con la muerte de Fernando VII y la llegada al poder de los liberales el año 1833 Moscoso de Altamira fue nombrado delegado de Fomento en Lugo, pasando el año siguiente a Madrid donde formó parte del Consejo Real. Al crearse en España el Senado, el año 1837 fue nombrado senador por la provincia de Lugo y el año 1844 senador por la provincia de A Coruña, siendo en tres ocasiones presidente de la institución. 
Como recuerda el historiador ferrolano, Montero Aróstegui, el político liberal mindoniense es el autor de una documentada Memoria, que se considera el más completo estudio realizado acerca de la etimología del nombre de Ferrol. En su detallado trabajo consideraba infundada la teoría de que el nombre de Ferrol pudiese proceder de Faro o de Farol o tuviese otros orígenes, como hasta entonces se venía escribiendo. Considera Moscoso de Altamira que la presencia como predicador en tierras ferrolanas del presbítero y mártir francés San Ferreol fue la causa de que la evolución de su nombre originase el topónimo de Ferrol, teoría seguida por historiadores posteriores como Domingo Díaz de Robles, Manuel Comellas y Casimiro Torres.
José María Moscoso de Altamira falleció en Madrid el 1 de marzo de 1854. Su vida estuvo jalonada de honores; además de Gentilhombre de Cámara del Rey, fue miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y caballero de la Orden de Carlos III, de la Orden de Malta, de la Legión de Honor de Francia y de la Maestranza de Caballería de Ronda. Fue nombrado conde de Fontao y Vizconde de Moscoso de Altamira el 8 de enero de 1840. En la urbe ferrolana el investigador Xaime López ha estudiado su larga trayectoria política y su relación con Ferrol.