El contrato eléctrico dividirá de nuevo los votos de los socios de gobierno

“É evidente que a ruptura sería un fracaso do goberno”. Con esa frase manifestaba ayer la portavoz socialista Beatriz Sestayo su intención de dialogar para continuar   .

El contrato eléctrico dividirá de nuevo los votos de los socios de gobierno
El suministro y mantenimiento eléctrico supondrían 2,7 millones al año	d.a.
El suministro y mantenimiento eléctrico supondrían 2,7 millones al año d.a.

“É evidente que a ruptura sería un fracaso do goberno”. Con esa frase manifestaba ayer la portavoz socialista Beatriz Sestayo su intención de dialogar para continuar gobernando con Ferrol en Común, pese a las discrepancias en cuanto al reparto de concejalías que se producirá con la incorporación de los dos nuevos ediles la próxima semana y pese a que ya se avecina una nueva división a la hora de votar la contratación de uno de los servicios más importantes para la ciudad, el de suministro eléctrico.
Para esta mañana está convocada una mesa de contratación con este tema como punto del orden del día, si bien, Sestayo asegura que no será determinante y se trata únicamente de “dar conta do informe do enxeñeiro que redactou no seu día os pliegos, non é unha mesa que vaia tomar unha decisión aínda”.
Aun así esta decisión ya está tomada al menos de forma contundente por el grupo socialista. No apoyará continuar con el contrato iniciado por el Partido Popular en el anterior mandato y que supone una adjudicación por 15 años del servicio de suministro y mantenimiento eléctrico, como parece que sí lo hará su socio de gobierno, Ferrol en Común, al considerar que hay informes que impiden desestimar esa contratación.
La socialista asegura que “o noso partido está na mesma posición que na oposición, que na campaña electoral e que no momento do pacto de goberno con Ferrol en Común, se alguén cambia a posición que o explique”. De hecho, incidió en que cuando FeC –o en su caso, Esquerda Unida, ya que la coalición de fuerzas no existía– estaba en la oposición no decía, ni mucho menos, lo mismo que ahora. Las declaraciones de Javier Galán –EU– cuando era concejal eran rotundas a este respecto y hablaba incluso de “pelotazo” de las suministradoras, considerando que no era de recibo hipotecar la política de cuatro mandatos y especular quince años.
Ferrol en Común avala ahora la necesidad de continuar con el contrato con informes externos, más allá del del interventor municipal, que señalan que no se puede romper el acuerdo, aunque se muestran firmes en seguir apostando por la recuperación de servicios.
Así las cosas, los votos socialistas serán contrarios a los de sus socios pero esto, explicó Sestayo, “non ten por que ser motivo de ruptura, se ambos respectamos o voto do resto”. Así, dejó claro que “o PSOE decide o que vai votar o grupo socialista, é o que eliximos na nosa asamblea, sen ningún voto en contra, porque é lóxico e coherente e o que no seu momento anunciamos, por iso, manteremos o voto que comprometimos en campaña”.

postura del bng
Los votos socialistas estarán acompañados por los de los nacionalistas, al menos en cuanto a que se oponen también a que se continúe con el proceso de contratación del suministro eléctrico. Su portavoz, Iván Rivas, insiste en la necesidad de que se lleve  acabo una gestión pública y apuesta no por desistir del procedimiento, porque se iniciaría otro que podría ser similar, sino por renunciar a él y buscar otra alternativa. 
En este sentido, plantea que se opte a la subasta electrónica como hacen otros municipios y en la que la administración compra a diario el suministro que se necesita y que se separe, de este modo, suministro y mantenimiento. 
Rivas puso como ejemplo ciudades como Avilés en las que el personal se encarga de la compra de energía y, en este sentido, apuntó que las contrataciones “estarían xustificadas para prestar este servizo, ao ser obligatorio e esencial”. Calificó la propuesta del gobierno como “inasumible” y apuntó que, independientemente de los informes, la renuncia se podría efectuar. Los costes de la situación de romper con el contrato podrían incorporarse, en todo caso, a los pliegos de la siguiente concesionaria, según explicó Rivas.
Un contrato por 15 años, con un 60% de los costes de suministro eléctrico y que ascendería a 2,75 millones al año no sería en ningún caso una opción a la que podría dar su apoyo el grupo de Iván Rivas.