• Sábado, 03 de Diciembre de 2016

Los condenados a tareas comunitarias podrán cumplirlas en Dignidad Galicia

Con el objetivo de “recuperar a las personas”, la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias y la Asociación Dignidad Galicia han firmado recientemente un convenio de colaboración para el cumplimiento de penas de trabajo en beneficio de la Comunidad.

Los condenados a tareas comunitarias podrán cumplirlas en Dignidad Galicia
Instalaciones de la tienda solidaria de Dignidad en el número 39 de la rúa Alegre	daniel alexandre
Instalaciones de la tienda solidaria de Dignidad en el número 39 de la rúa Alegre daniel alexandre

Con el objetivo de “recuperar a las personas”, la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias y la Asociación Dignidad Galicia han firmado recientemente un convenio de colaboración para el cumplimiento de penas de trabajo en beneficio de la Comunidad.
Dichas acciones no podrán imponerse sin el consentimiento del penado y le obligan a prestar su cooperación, que en ningún caso será retribuida, en determinadas actividades de utilidad pública llevadas a cabo por la entidad.
El perfil de las personas que acuden por esta situación a Dignidad, en general, “suele ser el de personas con carencias a nivel personal, económicas, de afecto... Nosotros les damos cobertura para que mejoren su calidad de vida y les incorporamos a la plantilla como unos voluntarios más”, señala Jesús Aguallo, coordinador del programa.
Desde la asociación, de la que es presidenta la ferrolana Lola Romero, aseguran que esta iniciativa es muy gratificante ya que se bebe de los dos lados: “ellos aprenden con nosotros y viceversa”.
El objetivo fundamental del programa es dignificar a los penados, ya que “la mayoría perciben la realidad de otra manera, debido a que vienen de familias desestructuradas, por lo que les ayudamos a suplir esas carencias e intentamos que incrementen su autoestima con valores que probablemente desconocen”, explica Aguallo.
Repartir alimentos, hacer mudanzas, realizar diferentes trabajos de pintura... Estos son solo algunos de los servicios que ofrece la asociación y en los que se integran los participantes en el convenio firmado recientemente, y cuya actitud califican de “estupenda” en la mayoría de los casos. “Son como esponjas, porque al estar arrancados de su entorno –en algunos casos viven del robo, de abusos, adicciones...–, aquí sienten que son uno más y muchos de ellos, cuando acaba su periodo de condena, siguen viniendo porque sienten la necesidad de ser útiles”, aseguran desde Dignidad.
Una de las partes fundamentales por las que funciona el convenio es porque los penados ven a sus coordinadores como parte del equipo y no como a castigadores; “tienen total complicidad con nosotros ya que el amor funciona allá donde lo lleves”.
Pasar mucho tiempo en la cárcel hace que una persona sea distante, reaccione agresivamente por cualquier cosa y, al mismo tiempo, toman como un regalo cada signo afectivo que reciben. Por esto, los miembros de la asociación se sienten orgullosos de poder ayudar a estos “juguetes rotos” que, por circunstancias de la vida, “les ha tocado vivir indignamente”.
Según las bases del convenio –de coste cero, pues la Administración no asume ningún gasto ni ordinario ni extraordinario–, la oferta de plazas para el cumplimiento de la pena de trabajos en beneficio de la comunidad no tendrá, en ningún caso, un impacto negativo en los puestos de trabajo ya existentes y de futuro de la propia asociación.
Dignidad Galicia tiene como obligación informar a los servicios de gestión de las penas sobre las ausencias del trabajo o abandonos injustificados; el rendimiento sensiblemente inferior al mínimo exigible; la oposición o incumplimiento reiterado y manifiesto a las instrucciones del responsable de la ocupación; o cuando su conducta sea tal que el responsable de la actividad se negara a mantenerle en la misma.
Así, desde Instituciones Penitenciarias se ponen en contacto cada cierto tiempo con la entidad para comprobar el cumplimiento de la pena y, en el tiempo que lleva instaurado el programa, no se tiene constancia de ningún caso en el que fuese necesaria una intervención por parte de las autoridades. 
Dignidad tiene por objeto la atención especializada dirigida a sectores de la población –áreas de familias y menores, personas con discapacidad, personas mayores o mujer– con problemáticas definidas que, por precisar de un tratamiento particular o técnicamente complejo, o una prestación específica, no se pueden resolver desde los servicios sociales de atención primaria. n