• Domingo, 17 de Diciembre de 2017

Cientos de curiosos despiden al “Príncipe de Asturias” desde diferentes puntos de la ría en su viaje a Turquía

Ferrol vivió ayer una mañana diferente provocada por la despedida del portaaviones “Príncipe de Asturias”. El que fuera buque insignia de la Armada durante más de dos décadas, abandonó ayer el arsenal ferrolano para poner rumbo al puerto turco de Aliaga donde será desguazado.

Cientos de curiosos despiden al “Príncipe de Asturias” desde diferentes puntos de la ría en su viaje a Turquía
Puntos como los castillos de San Felipe y A Palma sirvieron ayer a ferrolanos y visitantes para inmortalizar el momento | jorge meis
Puntos como los castillos de San Felipe y A Palma sirvieron ayer a ferrolanos y visitantes para inmortalizar el momento | jorge meis

Ferrol vivió ayer una mañana diferente provocada por la despedida del portaaviones “Príncipe de Asturias”. El que fuera buque insignia de la Armada durante más de dos décadas, abandonó ayer el arsenal ferrolano para poner rumbo al puerto turco de Aliaga donde será desguazado.
Vecinos y visitantes no quisieron perder la oportunidad de vivir un momento como este e incluso los más despistados se acercaron a distintas partes de la ciudad y su ría atraídos por las pitadas de los buques atracados en el Arsenal como forma de despedida. Esto último se complementó con el lanzamiento de agua desde los remolcadores del tren naval.
San Felipe, A Palma, el monte de A Bailadora o los jardines de Herrera fueron algunos de los emplazamientos elegidos por los curiosos para inmortalizar, con curiosidad y nostalgia, el momento. Las redes sociales sirvieron de plataforma para que cada uno subiese imágenes y vídeos –incluidos los integrantes de la nueva serie de la TVG, “Viradeira”, que estos días se está rondando en Mugardos–, y mostrase sus recuerdos sobre la embarcación e incluso reclamase otro futuro para ella, aún sabiendo que su destino ya estaba escrito.
El buque inició su última singladura sobre las diez de la mañana, con las maniobras de desatraque del muelle número siete de Navantia, en donde permaneció  desde su baja en 2013. Según aseguró Adolfo Cancelo, uno de los directores de la empresa Surus Inversa, que mediante una Unión Temporal de Empresas (UTE) con la compañía turca Leyal Deltas, son los propietarios del barco tras pagar 2,7 millones por él en una subasta pública, “se superaron  todas las expectativas que teníamos, los prácticos y personal de la Autoridad Portuaria, ya que teníamos planificado que estas tareas nos llevaran dos horas pero finalmente en media hora estuvo todo listo”, apuntó Cancelo. 
Los remolcadores “Hocho”, “Eliseo Vázquez”, “F. Sulla” y “Bizkor” ayudaron en las maniobras para mantener la dirección y la comitiva superó la bocana entre los castillos de San Felipe y A Palma en torno a la una de la tarde. La navegación se desarrolló con total normalidad a pesar de las grandes dimensiones del buque –200 metros de eslora–, procediéndose al enganche definitivo de estachas en las inmediaciones de la ensenada de Santa Lucía, frente a la villa de Mugardos y la planta de Reganosa, mientras embarcaciones pesqueras o de recreo saludaban las maniobras.
Tras ello, el remolcador de altura “Alice One” tomó el mando operativo y será quien acompañe al “Príncipe de Asturias” hasta su destino en un trayecto estimado de 20 días. Una vez allí se procederá a la retirada de materiales peligrosos como paso previo al desguace. La compañía calcula que el portaaviones estará desmantelado antes de finales de año.
Subasta 
El próximo mes de septiembre, Surus Inversa realizará una subasta benéfica de 250 equipos singulares que estaban instalados en el buque a través de la página web www.escrapalia.com, un portal especializado en subastas industriales. En él se pondrán a la venta diversos objetos como teléfonos, asientos o cascos y cuyos beneficios serán destinados íntegramente a Cáritas Armada y a la Fundación Museo Naval.
El “Príncipe de Asturias” fue construido en los astilleros de la antigua Bazán a mediados de la década de los 80. Su primera salida al mar se realizó en 1987 y estuvo al servicio de la Armada hasta diciembre de 2013, fecha en la que fue dado de baja debido a su alto coste de mantenimiento (unos 30 millones anuales). l