• Miércoles, 17 de Enero de 2018

Solbes reconoce la falta de “valentía” del Gobierno de Zapatero para atajar la crisis

El exministro de Economía socialista Pedro Solbes reconoció falta de “valentía” para limitar el gasto durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero con el fin de reservar recursos públicos

 

Solbes reconoce la falta de “valentía” del Gobierno de Zapatero para atajar la crisis
Pedro Solbes, momentos antes del inicio de su comparecencia en la comisión del Congreso | zipi (efe)
Pedro Solbes, momentos antes del inicio de su comparecencia en la comisión del Congreso | zipi (efe)

El exministro de Economía socialista Pedro Solbes reconoció falta de “valentía” para limitar el gasto durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero con el fin de reservar recursos públicos frente a una crisis económica en la que –aseguró– hubo errores de previsión y pesaron factores políticos.
Solbes compareció ayer en la comisión del Congreso que investiga el origen de la crisis y el rescate bancario, en la que afirmó que siente “como el que más” el daño que ha provocado la crisis en la sociedad.
El exministro reconoció que su Gobierno pudo haber intentado “frenar el tren”, en alusión a una economía que estaba a punto de descarrilar y que “se acabó la vía”.

Discrepancias
Durante su exposición argumentó que se encontraba en un Gobierno en minoría, lo que impedía avanzar en ciertas reformas, a lo que sumó las discrepancias que tuvo con el expresidente Rodríguez Zapatero, que prefería acometer medidas de mayor gasto que reservar recursos públicos para afrontar una crisis que se endureció a partir del año 2008.
Señaló que no era partidario ni del Plan E, cuyas actuaciones deberían haber sido más permanentes, ni de la rebaja del IRPF o el cheque bebé de 400 euros, que estaban “mal diseñados” y que además fue una medida electoral. Solbes lamentó también no haber sido “más contundente en algunos gastos”, pero recordó que en ese momento Cataluña estaba gobernada por un tripartito y las cajas de ahorro estaban en manos de las comunidades, por lo que “unos y otros partidos” complicaban las reformas.
En su opinión, las finanzas públicas “hubieran podido estar aún más saneadas” y hubo “claros errores de previsión macroeconómica”, así como un exceso de confianza en el sistema financiero que no distinguió entre entidades, con lo que se ignoró las debilidades de una parte del sector.
Dijo que sus recomendaciones de limitar la ayuda para la compra de vivienda o sus críticas sobre lo inadecuado de las hipotecas a 40 años cayeron “en saco roto”, ya que muchos sectores pretendían que “la fiesta no terminara”.

Negó que la burbuja inmobiliaria pueda atribuirse al Gobierno de Zapatero porque el punto máximo de construcción se tocó en 2006, y recordó que durante 2004 y 2005 el ritmo de crecimiento estaba empujado por la excesiva y “blanda” financiación exterior a las empresas constructoras, por la necesidad de vivienda ante la llegada de millones de inmigrantes y por la falta de formación del inversor que destinaba sus ahorros a la compra de pisos.
En varias ocasiones dijo: “Tenía en la cabeza que antes o después tendríamos una situación de dificultad”. Sobre su relación con el Banco de España, señaló que siempre fue de independencia y respeto mutuo y negó haber presionado a la entidad.
Solbes afirmó que con los mismos datos económicos de entonces y con la capacidad de actuación que tenía, seguramente hubiera vuelto a cometer los mismos errores.