• Miércoles, 17 de Enero de 2018

Salgado cree que la venta de preferentes fue en algunos casos “un auténtico abuso”

La exministra de Economía y exvicepresidenta del Gobierno Elena Salgado afirmó que la comercialización de preferentes fue en algunos casos “desafortunada” y “un auténtico abuso”

 

Salgado cree que la venta de preferentes fue en algunos casos “un auténtico abuso”

La exministra de Economía y exvicepresidenta del Gobierno Elena Salgado afirmó que la comercialización de preferentes fue en algunos casos “desafortunada” y “un auténtico abuso”, al tiempo que generó “perjuicios” para muchas personas.
Según señaló durante su comparecencia ante la comisión del Congreso que investiga la crisis financiera, el rescate bancario y la quiebra de las cajas de ahorro, se refería a los 4.300 millones de euros que se comercializaron “de manera incorrecta”, según un informe del Defensor del Pueblo.
“La comercialización de esas preferentes fue desafortunada. Fue un gran error que se comercializaran de esa manera”, apuntó Salgado, para quien “en el caso de esos 4.000 millones fue un auténtico abuso”. Según explicó, las primeras participaciones preferentes en España se emitieron en 1998, durante el Gobierno del PP, que también estaba al mando del Ejecutivo en 2002 y 2003, cuando se aprobaron las leyes que regularon determinados aspectos de las preferentes y facilitaron la emisión de las mismas. Entre 1998 y los diez años posteriores las emisiones de preferentes llegaron a 18.000 millones de euros. En los primeros meses de 2009, se emitieron 13.000 millones de euros en preferentes por parte de entidades financieras y otras empresas y ninguna en 2010.
Por otro lado, Salgado defendió que se enfrentó a la crisis durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero (2004-2011) para preservar el futuro de España y evitar el rescate del país, aunque admitió que no se siente satisfecha porque también se cometieron “errores”.
Explicó que afrontó una de las crisis más duras de los últimos 70 años intentando proteger el estado de bienestar y argumentó que tuvo que subir impuestos como el IVA o el IRPF para no recortar en prestaciones ante el incremento del paro, que también intentaron paliar con el denominado Plan E, por el que se concedieron unos 8.000 millones a los ayuntamientos para diferentes obras.
Aseguró que el G-20 pedía destinar entre el 1,5% y el 2% del PIB a planes para reactivar la economía y decidieron actuar en el ámbito de las infraestructuras municipales para frenar la destrucción de empleo. Justificó que fue una medida “de choque” que “amortiguó” la destrucción de empleo algunos meses y que sirvió para dar servicios públicos y facilidades a personas discapacitadas.

Grecia, Irlanda y Portugal
La exministra achacó la recaída de la economía española en 2010 a los rescates de Grecia, Irlanda y Portugal, que aumentaron la desconfianza hacia España, ya que su sector financiero tenía una gran exposición en el mercado inmobiliario.
También defendió la reforma del artículo 135 de la Constitución, la llamada “regla de oro fiscal”, para comprometerse con la sostenibilidad de las finanzas públicas a cambio de no hacer más recortes a corto plazo y dijo que tuvo un “coste social nulo”.
Sobre la salida a Bolsa de Bankia, la exministra negó tajantemente haber realizado llamadas a grandes empresarios o banqueros para que compraran acciones en su proceso de salida a Bolsa.