• Viernes, 17 de Noviembre de 2017

El viento embosca a los favoritos y da a Ziérbana el triunfo

Las corrientes y el viento racheado condicionaron el desarrollo de la décima edición de la Bandeira Concello de Ares, que unió su estreno dentro del calendario de la Eusko Label Liga al primer triunfo de Ziérbena

El viento embosca a los favoritos y da a Ziérbana el triunfo

Las corrientes y el viento racheado condicionaron el desarrollo de la décima edición de la Bandeira Concello de Ares, que unió su estreno dentro del calendario de la Eusko Label Liga al primer triunfo de Ziérbena en la máxima competición nacional de traineras. Comandada por un patrón de apenas quince años, el bote “galipo” arrasó en su tanda y se benefició de unas propicias condiciones meteorológicas firmando un magnífico tiempo de 19:44 que le valió para doblegar a las grandes favoritas, Urdaibai y Hondarribia.
Ares, volcado en agradar a su público, pagó los esfuerzos de un fulgurante arranque pero, como Cabo da Cruz y Astillero, también tuvo la suerte de remar en mejores condiciones y ello la catapultó a una meritoria séptima plaza que, si bien le permite igualar su mejor registro desde que llegó a la ACT, la dejó por detrás de sus rivales directos en la lucha por la permanencia.

Ambiente festivo
Desde primera hora de la mañana, el “circo” de la Eusko Label Liga conquistó el puerto aresano, que para cuando dieron las doce estaba ya abarrotado de gente para disfrutar de una regata histórica para el remo de Ferrolterra. El colorido espigón jaleó con insistencia desde tierra los esfuerzos de las tripulaciones.
Las cuatro primeras en echarse al mar, rozando la pleamar, fueron los anfitriones, junto con Ziérbena, Cabo y Astillero. El bocinazo de salida desató una lucha sin cuartel en la que el bote vasco fue tomando ventaja de forma paulatina mientras que por detrás Ares y Cabo da Cruz se enzarzaron en un espectacular mano a mano.
Los aresanos, sin embargo, parecieron vaciarse en el primer largo y, a partir de la primera ciaboga, empezaron a perder profundidad en su palada. Con Ziérbena tomando la proa, los de Boiro comenzaron a sacarle también unos segundos de renta mientras que, por detrás, Astillero, que no salió bien del todo, fue de menos a más. Los cántabros resurgieron a partir del ecuador de la regata y la “Santa Olalla” se vio relegada a treinta segundos del vencedor.
Tras ser los más lentos en Riazor en la jornada anterior –aunque finalmente acabaron undécimos por la descalificación de Cabo da Cruz–, los anfitriones temieron caer de nuevo en la clasificación en un fin de semana aciago. Pero quedaba mucho por remar y en Galicia el mar suele ser traicionero.
Al menos así se exhibió para los ocho botes que restaban por bogar. En el intercambio de tandas, coincidiendo con la pleamar, aumentó la intensidad de un viento racheado que roló a “nordés” y, sobre todo, en la mitad exterior de los largos dificultó el avance de las traineras.

Cambios
Ya desde el primer largo de la segunda tanda se pudo apreciar que algo había cambiado notablemente en el campo de regatas para incredulidad de las delegaciones que quedaban con remar. Los tiempos no se correspondían con la teórica superioridad de las tripulaciones embarcadas en la segunda y tercera tanda y la candidatura de Ziérbena cobraba fuerza a medida que avanzaba la mañana.
Ni Kaiku, ni Ondarroa, ni San Pedro ni San Juan, todas ellas en la segunda manga, fueron capaces ya no solo de mejorar los tiempos de ninguno de los participantes de la tanda inaugural. Tampoco los de la ronda de honor –Urdaibai, Hondarribia, Orio y Tirán– pudieron superar a los “galipo”, que se llevaron de Ares una histórica victoria con la que inauguran su palmarés en la Eusko Label Liga.
Que el viento amainase ligeramente y la calidad de tripulaciones que están un escalón por encima del resto hicieron que al menos, todas ellas menos Tirán se acercasen a los puestos altos, dejando finalmente a Ares en una notoria séptima posición.
Un puesto que, si bien clasificatoriamente no le aporta grandes beneficios, sí le permite regalarle una pequeña alegría a una localidad volcada con este acontecimiento. Ares quiere seguir en la Eusko Label Liga.