• Sábado, 03 de Diciembre de 2016

Último escollo para que el Intasa cierre una primera vuelta casi impecable

El Intasa San Sadurniño tiene esta tarde la posibilidad de convertirse en el líder de invierno de una competición que alcanza el ecuador con el cuadro de Ferrolterra luchando por la primera plaza. Los pupilos de Manel Blanco

Último escollo para que el Intasa cierre una primera vuelta casi impecable
El conjunto de San Sadurniño ha tenido un rendimiento espectacular en ataque	Jorge Meis
El conjunto de San Sadurniño ha tenido un rendimiento espectacular en ataque Jorge Meis

 

El Intasa San Sadurniño tiene esta tarde la posibilidad de convertirse en el líder de invierno de una competición que alcanza el ecuador con el cuadro de Ferrolterra luchando por la primera plaza. Los pupilos de Manel Blanco lograron la pasada semana el primer objetivo de la campaña, al alcanzar la clasificación para la fase final de la Copa del Príncipe; y ahora, ante el Dumbría, aspiran a corroborar ese liderato que no han abandonado en la que va de campeonato.
El duelo, programado para las siete y media de la tarde, pondrá a prueba la fortaleza mental de un Intasa San Sadurniño que, sobre la pista, ha dado pruebas de ser uno de los equipos más competitivos, pero que semana a semana se afana por seguir creciendo como conjunto. Por eso, como hace siete días ante el Emevé, los locales tratarán de encauzar el duelo con buenas dosis de concentración, impidiendo que su adversario crea en sus posibilidades y mandando en todos los sets desde el arranque. Una receta infalible, que no siempre es fácil trasladar a la cancha, pero en la que el Intasa se ha hecho especialista en los últimos compromisos.
Y es que fue precisamente tras su único traspié ante el Vigo, cuando el equipo de San Sadurniño tomó verdadera conciencia de que esta campaña buena parte de sus éxitos y sus fracasos dependen de su rendimiento y, sobre todo, su actitud. “Tenemos que plantear el partido como el de la semana pasada”, insiste el preparador, “serio tácticamente y con cabeza”.
Si las cosas marchan será, además, el momento de dar espacio a jugadores que habitualmente no intervienen tantos minutos con el fin de que todo el bloque tenga un ritmo de juego óptimo y el equipo despliegue un repertorio táctico más amplio.