• Domingo, 04 de Diciembre de 2016

Un partido para templar los nervios

El Racing no acaba de despertar a pesar de que el campeonato liguero del grupo I va avanzando. Así que, situado en la decimotercera posición, y más próximo a las cinco plazas de cola que a las cuatro.

Un partido para templar los nervios
Bicho se ha convertido en las últimas semanas en el timón del juego racinguista	JORGE MEIS
Bicho se ha convertido en las últimas semanas en el timón del juego racinguista JORGE MEIS



El Racing no acaba de despertar a pesar de que el campeonato liguero del grupo I va avanzando. Así que, situado en la decimotercera posición, y más próximo a las cinco plazas de cola que a las cuatro de cabeza, el equipo ferrolano se está metiendo en una fase en la que, tanto si al final de la liga regular aspira a estar entre los cuatro primeros –como confían las más optimistas– como si quiere asentarse en la zona media de la tabla –como aguardan los más realistas–, debe dar síntomas de una mayor fiabilidad de la que ha enseñado hasta ahora. Y el encuentro que lo enfrenta al Burgos esta tarde –17.00 horas, A Malata– es el indicado.
Si las dos victorias ante Palencia y Celta B parecían atisbar el inicio de la escalada racinguista hacia la zona alta de la tabla, las dos derrotas consecutivas frente a Pontevedra e Izarra han puesto en entredicho esta recuperación. Da igual la forma en la que llegaron ambos reveses –el de Pasarón llegó fruto de un penalti señalado por una falta cometida claramente fuera del área; el de la semana pasada, después de realizar quizás su mejor encuentro de la temporada, por una serie de incomprensibles errores en los últimos minutos–, el caso es que el cuadro verde se ha instalado en un clima nervioso en el que todo el mundo está señalado.

LOCAL
Si las últimas temporadas jugar en A Malata era una garantía para el Racing –porque de su feudo apenas se escapaban puntos–, esta campaña está resultando lo contrario. De hecho, de los cuatro encuentros allí disputados, el cuadro verde solo ha ganado uno y perdido tres. Por eso la presión de una afición exigente como la racinguista va creciendo poco a poco. Es algo que tanto los jugadores que entrena Míchel Alonso como el propio técnico tendrán que manejar para rendir a su mejor nivel en estos noventa minutos y sumar tres puntos que, esta vez, tienen más importancia que la meramente numérica.
Para ello, el Racing espera que sus jugadores muestren el nivel que se les presupone para estar en la plantilla de uno de los clubes más importantes de la categoría. Y es que, pese a las bajas, el equipo ferrolano dispone de algunos de los mejores futbolistas de Segunda B, que confían en empezar a mostrar poco a poco el nivel que tienen y que les debe llevar a conseguir victorias con una relativa regularidad.