• Sábado, 10 de Diciembre de 2016

EUGENIO FREIRE PILOTO DE QUAD

“No voy a parar hasta ser campeón de España”

Genito Freire sueña. Con 29 años recién cumplidos hace unas semanas, el piloto de Covas visualiza el momento en el que pueda proclamarse campeón de España de quadcross. Un camino que empezará .

“No voy a parar hasta ser campeón de España”
El piloto ferrolano a los mandos de su quad
El piloto ferrolano a los mandos de su quad



Genito Freire sueña. Con 29 años recién cumplidos hace unas semanas, el piloto de Covas visualiza el momento en el que pueda proclamarse campeón de España de quadcross. Un camino que empezará a recorrer el próximo año cuando, según el plan que se ha establecido para las próximas temporadas, comience su concurso en la prueba nacional de esta disciplina.
Y es que el deportista ferrolano es consciente de su “fecha de caducidad” a nivel deportivo. “Se que, como mucho, me quedan cuatro años de estar en el top”, apunta sonriente pero realista el piloto local, un “sprint” en el que quiere dar lo mejor de sí mismo en una disciplina con la que “descubrí lo que es la sensación de volar. Es mi ilusión, mi vida”, señala, “le dedico muchas horas y no voy a parar hasta conseguirlo”. El empeño de Freire, sin embargo, no llega, como en otros casos, desde un deseo de niño, puesto que el departamental se puso a los mandos de su primer quad hace seis años, se compró el primero hace tres y se estrenó en competición en el Autonómico de la pasada campaña, en Ourense.
Eso sí, la afición por los deportes de motor del local no es tan reciente –“tuve mi primera moto a los cinco años y hacía motocross, pero como afición”–, si bien tardó casi dos décadas en descubrir realmente cuál era el adecuado para él. Un largo tiempo en el que, incluso, se vio obligado a abandonar todo tipo de práctica deportiva al verse, con 11 años, en una silla de ruedas. Un pasado que ahora contempla lejano sin tristeza, pero que, sin duda, marca el camino que se ha dispuesto a seguir. “El primer día que monté en un quad –un amigo suyo fue el ‘culpable’– me sentí muy, muy feliz. Daba ya saltos increíbles”, recuerda entre risas. Un talento que, durante un tiempo, solo era visible para él y para quien lo acompañaba en sus salidas al monte –“no me gustaban los circuitos”, comenta–.
Esta condición innata de Freire no pasó desapercibida para uno de los referentes de la disciplina en Galicia, Daniel Remuiñán, cuando hace poco más de un año y medio lo vio entrenando en Lugo y se forjó la “conexión” entre ambos. “Si alguién ama este deporte es él”, llegó a manifestar Remuiñán tras conocer el duro trayecto por el que el ferrolano había transitado hasta su estreno en competición. Pero además de talento, Freire se dio cuenta de que todavía le quedaba mucho trabajo si quería codearse con la elite. Un curso en Madrid le hizo ver que, si bien sus tiempos eran buenos, su condición física no lo era tanto. Un aspecto que, como todo en su vida, el de Covas arregló con trabajo y esfuerzo.
“Si quieres llegar tienes que estar bien”, comenta. Ahora el ferrolano realiza entrenamientos físicos –correr, remo, equilibrio, etc.– cinco días a la semana y con el quad dos o tres días, desplazándose a Cerceda, Lugo u Ourense. “Mi vida es por y para el quad”, añade. Una afición costosa tanto en tiempo como en inversión pero que le recompensa, si bien por el camino recuerda sinsabores como el de su primer quad, “de segunda mano, por el que pagué 9.000 euros, y me duró cinco horas de uso”. Apoyado por su familia, con el segundo consiguió rozar el podio –fue cuarto– en Gomesende en Q2 –por su nivel de conducción entró ya en esta categoría, la superior a aficionados y Q1–, a pesar de que “ estaba muy nervioso y me reventó una rueda”.
La suspensión de la competición autonómica esta campaña llevó a Freire a inscribirse en el Campeonato de Castilla y León, en el que se ha convertido en la sensación de la temporada. Una elección que supone un gasto más que logra capear gracias a sus patrocinadores –DC Shoes, Quad-MX Competición, Frami Offroad, Error Ferrol, Bar El Campeón, Tesoiras, Spot Surf School y Hamburguesería Eder–, aunque insuficiente si quiere prolongar su sueño de, en pocos años, alcanzar lo más alto del podio. Un sueño que no espera que no lo siga siendo y, si lo es, que no sea por falta de apoyos.