• Viernes, 18 de Agosto de 2017

“Ha sido una buena experiencia para seguir aprendiendo”

Hay experiencias que trascienden lo estrictamente deportivo y competir en un Mundial de atletismo es una de ellas. Belén Toimil pudo comprobarlo el martes en un Estadio Olímpico de Londres a rebosar.

“Ha sido una buena experiencia para seguir aprendiendo”
Belén Toimil, durante las sesiones preparatorias en Londres de cara a la cita mundial
Belén Toimil, durante las sesiones preparatorias en Londres de cara a la cita mundial

Hay experiencias que trascienden lo estrictamente deportivo y competir en un Mundial de atletismo es una de ellas. Belén Toimil pudo comprobarlo el martes en un Estadio Olímpico de Londres a rebosar. Un escenario como hay pocos en el que la mugardesa constató que tener buenas sensaciones o estar inmejorablemente preparada no garantiza el éxito. Hay siempre un factor de suerte y de concentración que marca diferencias.
Su mejor lanzamiento de 16,38 metros –el primero de los que dispuso se fue a los 16,20 metros y el tercero resultó nulo– se quedó muy lejos, a casi un metro, de su plusmarca gallega. “Me encontraba muy bien para hacer marca. Tenía muy buenas sensaciones entrenando”, explicaba ante las cámaras de televisión Belén Toimil apenas unos minutos después de concluir su actuación, “pero entrar en el estadio es otra cosa. Iba con la mentalidad de abstraerme y centrarme en mi competición, pero fue llegar allí y me vinieron estímulos por todas partes y me afectó bastante”, reconocía la atleta de Ferrolterra.
“No estaba tranquila, me sentí atenazada por el ambiente”, reconoce la joven, que fue de menos a más. De hecho reconocía que le costó “coger el ritmo”, pero una vez que lo hizo se vio con fuerzas, “me motivé para el último lanzamiento, porque estaba lejos de mi marca y quise arriesgar”, pero en esta ocasión sin demasiada fortuna, por lo que ese intento postrero se saldó con un nulo. 
Repescada en el último momento para participar en el que ha sido su primer Mundial absoluto, Belén Toimil compitió sin presión más allá de probarse a sí misma su valía. Por eso, a pesar de sentir un poco de “rabia por no acercarme ni siquiera al 17”, se encontraba tranquila, “porque lo di todo. Ha sido una buena experiencia para seguir aprendiendo, a ver si la próxima vez, que ya iré preparada para algo así, me sale todo mejor”. 
Y Toimil, que regresa el día 15, ya tiene puesta su mirada en esa “próxima vez” que espera que sea el Europeo de Berlín en el 2018. Ese es  el objetivo que se presenta en su horizonte pero, antes, tiene ante sí un merecido descanso, una oportunidad de desconectar en casa, en Mugardos, de estos últimos meses de máxima exigencia. l