• Martes, 27 de Junio de 2017

El baloncesto, en esencia

Educar deportistas, competir y pasarlo bien son los valores que desde su nacimiento, hace seis años, el Basket School Ferrol intenta imprimir en sus jugadores. Con ellos, no solo ha logrado ocupar un hueco que estaba vacío en el baloncesto local.

El baloncesto, en esencia
El equipo cadete del Basket School Ferrol, junto con su técnico Félix Ramos, y el preparador físico Javier Barcia  | D. Alexandre
El equipo cadete del Basket School Ferrol, junto con su técnico Félix Ramos, y el preparador físico Javier Barcia | D. Alexandre

Educar deportistas, competir y pasarlo bien son los valores que desde su nacimiento, hace seis años, el Basket School Ferrol intenta imprimir en sus jugadores. Con ellos, no solo ha logrado ocupar un hueco que estaba vacío en el baloncesto local, sino que comienza a cosechar notables éxitos deportivos. En la primera temporada que ha logrado situar a alguno de sus representantes en todas las ligas gallegas masculinas de base, la entidad departamental ha coronado la campaña con un colofón sobresaliente: la clasificación de su conjunto cadete, el Gabadi, para el Campeonato de España de clubes.

Y sus protagonistas advierten: no quieren que la cosa se quede ahí. A partir del domingo, en Lleida, tienen pensado disfrutar de una experiencia única y para la que han trabajado mucho todo el año... pero también acuden con el firme propósito de competir. Hacerlo hasta el límite de sus fuerzas y de su baloncesto, como acostumbran.

“Es un equipo que se lo merece todo”, advierte su preparador, Félix Ramos. Está a punto de arrancar una nueva sesión de entrenamiento en una temporada interminable que se remonta a mediados de agosto, cuando el equipo comenzó su preparación para la fase clasificatoria, en la que se ganó una plaza en la competición autonómica. A partir de ahí, el trabajo fue intenso, con luces y alguna sombra –Martín Castro, uno de sus referentes, pasó media temporada lesionado–, pero siempre acompañado de buen talante y disposición.

“Hemos tenido mucha suerte con este grupo, porque son unos chavales fantásticos, con grandes valores y que trabajan mucho”, insiste el técnico mientras Javier Barcia, el preparador físico, dirige el arranque de la sesión. Ramos los conoce bien porque el grueso de este equipo –ocho jugadores, a los que se le sumaron tres llegados del Tirso y otro del Narón– forman parte de aquella generación con la que hace seis años el club arrancó su escuela de baloncesto. En este tiempo han pasado por las manos de algunos de los ideólogos del Basket School Ferrol, como Tino Caraglia o Tití, hasta alcanzar este nivel de excelencia que los ha catapultado ahora al Nacional.


Este grupo condensa la esencia con la que vio la luz este proyecto deportivo y poder poner el nombre de Ferrol otra vez en un Nacional, más de dos décadas después de la última presencia de un equipo departamental en una cita así, es un doble motivo de orgullo.

Metas
Antes de arrancar la liga, Félix Ramos calibró el nivel de la competición durante el torneo de Copa. “Vais a estar donde vosotros queráis”, les aseguró a sus pupilos, “y ellos quisieron estar arriba”. Para eso han dado lo mejor, desde el primer partido del campeonato regular hasta el último de la fase clasificatoria para el Nacional, para confeccionar “un bloque robusto, que siempre está concentrado, que nunca falla, en el que cuando no está bien uno lo está el otro”; pero que, sobre todo, les encanta el baloncesto y disfrutan de los partidos y los entrenamientos”.

¿Su techo? Es una incógnita, pero confían en poder dar la cara en todos los partidos de una primera fase en la que se verán las caras con el potente Colegio Leonés, primer clasificado de Castilla León; el Larraona, campeón navarro; y el EBA Albacete vencedor de la liga de machega. “No sé si ganaremos o perderemos, pero sí que vamos a competir al máximo en todos los partidos”. No se hable más.