• Martes, 26 de Septiembre de 2017

Ares saca pecho en la ACT

Desde que hace unos meses el Club de Remo de Ares alcanzó su histórica clasificación para la Eusko Label Liga –ACT–, la máxima competición nacional de traineras, sus responsables se esforzaron en convertir su éxito en el de todo un pueblo.

Ares saca pecho en la ACT
El presidente del Club de Remo de Ares, Germán Sánchez, junto con el alcalde Julio Iglesias y la concejala de Deportes Alma Barrón | Concello de Ares
El presidente del Club de Remo de Ares, Germán Sánchez, junto con el alcalde Julio Iglesias y la concejala de Deportes Alma Barrón | Concello de Ares

Desde que hace unos meses el Club de Remo de Ares alcanzó su histórica clasificación para la Eusko Label Liga –ACT–, la máxima competición nacional de traineras, sus responsables se esforzaron en convertir su éxito en el de todo un pueblo. No era para menos. En su gesta habían estado arropados por una villa que se ha volcado en este proyecto con el que el club más modesto de la competición, al menos en lo que a presupuesto se refiere, pretende codearse entre la elite.
El domingo, ese éxito colectivo tendrá su puesta oficial en escena con la disputa en la localidad de la décima edición de una bandera que, por primera vez en su historia, ha sido incluida en el calendario de la Eusko Label Liga. Una oportunidad para todos los aresanos, pero también para todos los aficionados al remo de Ferrolterra, de vivir de cerca todo lo que es capaz de “mover” esta disciplina que dinamiza el banco fijo en toda la costa cantábrica y parte de Galicia.
La presentación de la regata reunió ayer en la Alianza Aresana a buena parte de esa familia que forma el Club de Remo Ares, arropada desde el Concello por el alcalde, Julio Iglesias, y la concejala de Deportes, Alma Barrón, pero también por representantes de otros clubes del torneo, como San Sebastián u Orio.
Un acto institucional en el que congratularse de cómo los poderes públicos apuesten por proyectos tan modestos como el de Ares –“tenemos que dar las gracias al Concello por su comportamiento con nosotros y toda la ayuda que nos ha dado”, reconocía Germán Sánchez, presidente del club– pero también para felicitar y dar las gracias por el empeño que los responsables y remeros de la entidad han puesto para llevar a la “Santa Olalla” hasta la cumbre del remo fijo nacional.

Aliento
“Es cierto que la suerte es importante para conseguir algunos éxitos, pero el esfuerzo y el trabajo lo es más y aquí, los que hemos visto a estos remeros ir a entrenar día tras día sabemos lo que les ha costado llegar a donde han llegado”, reconocía Julio Iglesias, alcalde de Ares, en un discurso convertido en arenga. “Ellos han hecho lo más difícil y a nosotros, desde el Concello, al igual que todos los aresanos, lo que nos queda es no fallarles y apoyarlos. Os deseamos todo el éxito, aunque ya habéis conseguido algo histórico”.
Poder entregarles la bandera el domingo, como es su deseo, parece complicado, pero independientemente del resultado, la villa vivirá una auténtica jornada festiva con el remo como conductor. Se espera que en torno a diez autobuses trasladen a aficionados desde diversos puertos del Cantábrico y Galicia para seguir una bandera que, deportivamente, enfrentará a las tripulaciones a 5.556 metros de regata en línea, con cuatro largos y tres ciabogas en un campo de regatas dispuesto en la ría, en las inmediaciones del Club Náutico.

Objetivo
La Eusko Label Liga recala este fin de semana por primera vez en Galicia –lo hará de nuevo en agosto– para dirimir la bandera aresana pero también, mañana sábado, la de A Coruña. Las traineras se harán a la mar en la quinta y sexta cita de un calendario en el que Ares está padeciendo y disfrutando, casi a partes iguales, los rigores de un torneo exigente y que no da tregua a sus participantes.
Que su debut haya sido más prometedor incluso de lo esperado no ha impedido que el equipo de Ferrolterra ocupe la penúltima posición de la clasificación, esa que obliga a disputar el play-off de permanencia. Sus méritos le han permitido, sin embargo, establecer una amplia renta respecto al descenso directo –puesto que ocupa Astillero–, por lo que ahora toca seguir compitiendo y, sobre todo, disfrutando en en cada regata.