• Miércoles, 07 de Diciembre de 2016

Una apuesta firme por la permanencia

Con el mismo objetivo, pero con un planteamiento mucho más ambicioso, el Abeconsa Basketmi inicia esta semana su segunda temporada en la máxima categoría del baloncesto adaptado nacional. Lo hará con la permanencia como principal aspiración y, para lograrla, ha confeccionado a un equipo de garantías que le permita ser competitivo de principio a fin.

Una apuesta firme por la permanencia
El Basketmi ha realizado una intensa pretemporada	D. Alexandre
El Basketmi ha realizado una intensa pretemporada D. Alexandre

Con el mismo objetivo, pero con un planteamiento mucho más ambicioso, el Abeconsa Basketmi inicia esta semana su segunda temporada en la máxima categoría del baloncesto adaptado nacional. Lo hará con la permanencia como principal aspiración y, para lograrla, ha confeccionado a un equipo de garantías que le permita ser competitivo de principio a fin.
O, cuando menos, intentarlo, pues el equipo ferrolano, con su limitado presupuesto, no se puede comparar con pesos pesados de esta disciplina como, por ejemplo, su rival de este sábado, el Bidaideak Bilbao, plagado de jugadores que acaban de conseguir con España la medalla de plata en los últimos Juegos Parlímpicos de Río. Uno de ellos, el naronés David Mouriz.
Miguel Loureiro está de nuevo al frente de un conjunto que confía que la experiencia acumulada el pasado ejercicio le permita moverse mejor en la competición. También es cierto que, con mucho sacrificio, ha conseguido completar una plantilla más amplia y adaptada a la máxima categoría con la llegada de hasta tres jugadores foráneos y el regreso de Adrián Lorenzo tras su paso por Burgos y Amfiv. 
Así, el Abeconsa Basketmi contará en sus filas con el internacional iraní Adel Torfi, con experiencia tanto en el baloncesto español como en la categoría. El asiático llega acompañado por su compatriota Mousa Ghozbi. Ambos, junto con Pedro Paz, el gran referente nacional en el juego del equipo, conferirán al conjunto ferrolano un poso en el juego interior del que carecía el pasado ejercicio y que le impidió competir en igualdad de condiciones con el resto de escuadras hasta que llegó al play-off de permanencia y se reforzó con el brasileño Luciano da Silva. 
Tanto Torfi como Ghozbi participaron ya en un amistoso y en el partido de la Copa Galicia y su rendimiento fue óptimo. También el de Leo Soria, un jugador argentino que está a prueba y que participará en todos los partidos que pueda mientras que esté en la ciudad.
Al margen de ellos, la plantilla mantiene la base del pasado año, con los jugadores de la comarca como nexo de unión, lo que aporta una continuidad que también jugará en favor de sus intereses. Un grupo en el que destaca la presencia de algunos integrantes procedentes de la escuela del club.
A diferencia del pasado ejercicio, cuando la competición se dirimió en dos grupos, este año se ha concentrado el campeonato en un solo cuadro de once equipos, lo que ha aumentado el número de partidos y la distancia de desplazamientos y disminuido el margen de error. Así, ahora descenderán directamente los dos últimos y el noveno luchará por la permanencia, de ahí que parezca más complicado si cabe mantener la categoría. 

Presupuesto
Todas estas circunstancias han incrementado los gastos de un club. A sus limitaciones económicas se añaden, además, los contratiempos para cobrar la subvención del Concello de Ferrol, derivado del retraso en la firma del convenio con el ente municipal. Una situación que esperan se solucione con la llegada de un nuevo responsable al área de Deportes pero que, mientras tanto, está obligando a responsables del club a exponer su dinero hasta que la ayuda llegue.