• Sábado, 03 de Diciembre de 2016

La Guardia Civil detiene a la primera banda especializada en robos en colegios

Los investigadores de la Policía Judicial de la Guardia Civil de la Comandancia de A Coruña detuvieron en Noia a una banda toledana formada por dos parejas a las que consideran responsables de una oleada

La Guardia Civil detiene a la primera banda especializada en robos en colegios
Dos de los ladrones chocan los puños tras robar en uno de los colegios coruñeses	guardia civil
Dos de los ladrones chocan los puños tras robar en uno de los colegios coruñeses guardia civil

Los investigadores de la Policía Judicial de la Guardia Civil de la Comandancia de A Coruña detuvieron en Noia a una banda toledana formada por dos parejas a las que consideran responsables de una oleada de robos en colegios en seis provincias. En total, robaron el 36 centros, algunos aquí mismo, en la ciudad, amasando un botín de más de 133.000 euros a costa de producir 9.000 euros en daños. Para el jefe de la Policía Judicial, el comandante José Antonio Vidal, se trata seguramente de la primera banda especializada en colegios de la que tienen noticias las autoridades.
En A Coruña, en la lista de centros asaltados se encontraba el Obradoiro, Jesuitinas, Eirís y Montegrande, entre otros, y aquí los ladrones actuaron en los primeros meses del año. De uno de ellos se llevaron hasta 9.000 euros, mientras que de otros apenas nada. Pero fue en otra comunidad donde consiguieron hacerse con el grueso del botín: cerca de 122.000 euros. Al ser preguntado sobre la cuestión, Vidal reconoció que resulta extraño que los colegios guarden grandes cantidades de dinero en metálico. De hecho, el Instituto Armado tiene pensado alertar a Educación sobre este particular, para que recomienden a los centros educativos no guardar tanto efectivo aunque sea en sus cajas fuertes, que era donde lo encontraban los ladrones.
El modus operandi de la banda toledana no era especialmente complicado: esperaban al fin de semana, cuando los colegios están vacíos, y escogían aquellos centros ubicados en la periferia, donde era más improbable que fueran descubiertos, y donde tenían una salida rápida por carretera.
Por ese motivo, y ya desde un principio, se sospechó de una banda itinerante que huía nada más cometer el delito, llevando a cabo varios golpes antes de marcharse de la población.
“Los hombres eran los que entraban en el colegio y las mujeres se quedaban fueran, realizando labores de contravigilancia”; explicó el comandante Vidal. Algunos centros estaban protegidos por una alarma, pero eso no les detenía. “Simplemente las arrancaban”, añade el jefe de la Guardia Civil.
La investigación se inició en mayo, cuando se detectaron los primeros robos. Como los colegios se encuentran dentro del término municipal coruñés, fue la Policía Nacional la que realizó los primeros informes, pero el caso pasó en seguida a manos de la Guarida Civil, cuando se supo que actuaban por toda España.
Pero no fue hasta noviembre cuando la banda toledana decidió regresar a Galicia, sin saber que el cerco se estaba estrechando en torno a ellos. Fue la Policía Local de Noia la que los identificó en su localidad y los detuvieron en una operación en la que participaron agentes de Outes y Carballo.
En los registros domiciliarios se incautaron de herramientas y prendas de ropa que habrían empleado en los delitos cometidos en Pontevedra y A Coruña, pero solo mil euros de los más de 133.000 sustraídos en los asaltos.